El “golpe fallido” del 26 de junio sigue generando repercusiones. El presidente de la Cámara Departamental de Hotelería de Santa Cruz, Jorge Vaca, informó este jueves que entre 20% y 25% de reservas de turistas se canceló debido al temor que generó el movimiento irregular de militares en La Paz.
“Cuando se tienen este tipo de problemas, convulsiones sociales, bloqueos, intentos de golpes de Estado, mostramos una imagen de un país poco amigable, totalmente hostil. Y eso repercute en el turista que deja de ver a Bolivia como una alternativa turística, vacacional”.
Y puntualizó que el problema no afecta solo en el momento o unos días después, sino que repercute durante varios meses, pues existe temor en los visitantes y queda el antecedente de inseguridad en Bolivia.
Asimismo, explicó que la falta de dólares también afecta al gremio, pues los proveedores incrementaron sus costos y eso repercute en los ingresos a nivel de hotelería.
“Durante el COVID -19, unos cinco hoteles cerraron, ahora no es el caso, pero hay muchos que están complicados. El tema de dólares hace que los márgenes de utilidades sean mucho más cortos, todos los proveedores han subido precios, los hoteles aún no, pero ya muchos se ven complicados”.
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Turistas
La presidenta de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo (Canotur), María Benavídez, coincidió en que el asalto militar a la plaza Murillo afectó seriamente al flujo turístico en el país.
Explicó que al menos el 20% de los turistas que ya tenían reservas para llegar a Bolivia, cancelaron su viaje.
“Prepandemia teníamos un número más o menos de un millón y medio de turistas extranjeros que visitaban Bolivia; pospandemia, hasta el 2023 se recuperó un millón y este 2024 se esperaba llegar a cifras prepandemia; pero con este tipo de conflictos merman. Por cuatro horas de conflicto la semana pasada hemos tenido un 20% de cancelaciones de reservas ya programadas con meses de anticipación”.
Explicó que la Canotur realiza reservas de hoteles, transportes y otras actividades en la cadena turística con anticipación, para que los visitantes disfruten de una buena experiencia; sin embargo, con hechos como el “golpe fallido” u otros conflictos, es difícil volver a recuperar la confianza de los turistas.
“A través de sus embajadas y consulados se emitieron alertas y eso afecta para la recuperación. Tenemos marcados dos épocas altas en Bolivia, de diciembre a marzo llegan los asiáticos; y de junio a octubre los europeos y estas cosas afectan”, complementó.
Indicó que hace meses trabajan con el Gobierno en mesas técnicas sobre seguridad turística y mejoras en toda la cadena; ahora están pendientes de nuevos encuentros para hacer conocer su preocupación por los últimos acontecimientos.







