Los presidentes de Bolivia, Luis Arce, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sellaron este martes el inicio de «una nueva era» de las relaciones entre ambos países, que contempla el intercambio comercial, la cooperación y la integración más allá del gas.
Los mandatarios reafirmaron la amistad de ambos países luego de la firma de 10 acuerdos bilaterales a cargo de sus ministros, encabezados por los cancilleres Celinda Sosa, de Bolivia, y Mauro Vieira, de Brasil.
Arce y Lula da Silva, junto a los ministros de su gabinete, se reunieron en el hotel Radisson de Santa Cruz, adonde llegaron luego de asistir a la Cumbre de Jefes de Estado del Mercado Común del Sur (Mercosur), el lunes en Asunción, Paraguay.
En su discurso, el presidente brasileño destacó el inicio de la «nueva era» en las relaciones entre ambos países. Los acuerdos que firmamos «tienen el objetivo de mejorar la vida» de los brasileños y bolivianos, afirmó.
Destacó la necesidad de fortalecer el intercambio comercial, la cooperación y la integración, y consideró que Bolivia es el corazón de ese propósito regional. Vamos a lograr la integración marítima y por carreteras para que Bolivia pueda salir a los océanos, dijo.
Anunció obras «extraordinarias» con Bolivia «para la integración del continente». «No hay salida individual para ningún país», debemos unirnos, exhortó.
Además, dijo que habló con Arce sobre el resguardo de las biomasas de la Amazonía y el Pantanal, que comparten los dos países, y la lucha contra los incendios.
Lula da Silva develó que, cada dos meses, tendrá una conversación telefónica con Arce.
Luego, el presidente boliviano agradeció a su par brasileño su compromiso cumplido de lograr el ingreso de Bolivia al Mercado Común del Sur (Mercosur). El lunes, al entregar la ley de adhesión al bloque promulgada por Arce al presidente de Paraguay, Santiago Peña, en su condición de titular pro tempore, Bolivia se constituyó en miembro pleno del Mercosur.
Además, el mandatario boliviano agradeció a Lula da Silva por su respaldo ante el intento de golpe de Estado del 26 de junio. Sobre esto último, el presidente brasileño dijo que en vísperas del bicentenario de Bolivia, 2025, «no podemos tolerar intenciones autoritarias y golpes de Estado».
Arce también dijo que Bolivia y Brasil inician una nueva era de sus relaciones, luego de décadas de intercambio comercial basado en la compraventa de gas natural. Destacó el proceso de industrialización boliviano y el apoyo de la experiencia brasileña.
También destacó la necesidad de virar hacia la oferta de nuevos productos, como sales, fertilizantes, litio y productos agropecuarios. Sobre este acápite, el presidente visitante felicitó al Gobierno de Bolivia sobre la producción de biodiésel y destacó el aporte de la experiencia brasileña a esta empresa.
Coincidió con Lula da Silva sobre el desarrollo de infraestructura para la integración. Bolivia es el «tránsito más rápido y directo» para que Brasil llegue al océano Pacífico, como Bolivia puede hacerlo, a través de Brasil, hacia el Atlántico, dijo.
Fue la primera vez, luego de 15 años, cuando Evo Morales era presidente de Bolivia, que Arce y Lula da Silva se reunieron en el país, en Santa Cruz. Al terminar el acto, ambos mandatarios se fundieron en un abrazo e invitaron a sus colaboradores a tomarse la fotografía oficial.







