En entrevista con la red multinacional CNN, el expresidente y jefe nacional del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, ratificó su postura en relación a los hechos del 26 de junio: se trató de un ‘autogolpe’ y un “show bien montado”.
“Vi en las redes que el ministro de Gobierno (Eduardo del Castillo) estaba junto a los tanques llamando al entonces comandante (Juan José Zúñiga). A mí me ha sorprendido, cómo el golpeado puede estar acariciando los tanques”, relató el exmandatario en la conversación con la periodista Carmen Aristegui.
“Pasó el tiempo; el golpista ingresa al Palacio, conversa con el presidente (…). En resumen, es un show bien montado entre el presidente Lucho Arce con el comandante de entonces Juan José Zúñiga”, afirmó.
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26 de junio
Aquel 26 de junio, Morales alertó horas antes de que algunos regimientos militares habían iniciado un acuartelamiento. Pidió a la población estar atenta. Y su primer post de X en relación al operativo militar fue a las 15.01: “Se gesta el Golpe de Estado. En este momento se despliega personal de las Fuerzas Armadas y tanquetas en la Plaza Murillo”.
“Convocamos a los movimientos sociales del campo y la ciudad a defender la democracia”, advirtió entonces.
Ese día, Bolivia vivió horas de zozobra cuando el excomandante Zúñiga ingresó con tanquetas a la plaza Murillo y vociferó ante los medios su intención de cambiar de gabinete, liberar a los “presos’ políticos”, como Jeanine Áñez y Luis Fernando Camacho, y llamar a elecciones… Tomar el poder.
Rápidamente, el Gobierno denunció ante la comunidad internacional que se estaba perpetrando un golpe de Estado. Casi la totalidad de países de la región y organismos internacionales manifestaron su apoyo al presidente Luis Arce y “a la democracia”.
La situación se tranquilizó cuando Arce posesionó a un nuevo Alto Mando Militar, que ordenó el repliegue de los militares a las 17.30. Posteriormente, Zúñiga y otros implicados fueron aprehendidos.
El domingo posterior a los sucesos, Morales informó que en un inicio estaba seguro del golpe, pero que comenzó a dudar por el desarrollo de los hechos. Finalmente, asumió la postura de la oposición, denunció un “autogolpe” y pidió disculpas a la comunidad internacional.
Ahora, Morales expresó en CNN que Zúñiga y Arce eran amigos de mucha confianza. Inclusive, acusó que habían jugado juntos días antes de la intentona de golpe. Además, el expresidente cuestionó que hasta ahora no se haya dado de baja a ninguno de los militares implicados; simplemente recibieron detenciones preventivas.
‘Golpe a la economía’
A la espera de las investigaciones correspondientes, para esclarecer si fue golpe o autogolpe, Morales está seguro de algo: Fue un “golpe a la economía”.
El exmandatario leyó algunos titulares de periódicos en los que se afirma una elevación en el precio del dólar, la aparición del mercado paralelo, la inestabilidad política que afecta las inversiones… Todo a, raíz de los sucesos del 26 de junio.
“Lamentablemente, en Bolivia no estamos bien económicamente (…). Había muchos sectores movilizados, entonces para paralizar esa movilización, vienen tanques a la plaza Murillo; se victimizan y momentáneamente se paralizan las movilizaciones. Transportistas, comerciantes, gremiales, todos los sectores prácticamente, para paralizar esto, sirvió (el ‘show’)”, acusó Morales.
Insistió en que, en Bolivia, todos están convencidos que fue un “autogolpe”.
En tanto, el oficialismo sostiene que poner en entredicho el intento de golpe es ponerse en contra de la democracia y es vincularse con la derecha. El Ministerio Público continua con las investigaciones de los hechos, en el caso denominado Golpe de Estado III, del cual ya suman 25 los aprehendidos, entre militares y civiles, y cerca de 100 investigados.







