El 21 de agosto de 1971, Hugo Banzer Suárez tomó el poder a través de un golpe de Estado y estableció una dictadura que se prolongó hasta 1978. Su régimen se caracterizó por la represión brutal de la oposición política, la censura de medios, el cierre de universidades y la violación de derechos humanos a la población opositora al régimen.
En Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, los activistas de derechos humanos Nila Heredia y Roberto Quiroz denunciaron que, hasta la fecha, las víctimas de la dictadura de Banzer no obtuvieron justicia ni reparación económica como se comprometieron las autoridades.
“Hay una cuestión pendiente: juzgar a los responsables. El Estado debe responder a las víctimas con justicia, verdad y memoria. Hay víctimas de la represión que se encuentran en condiciones paupérrimas porque nunca más pudieron estudiar ni salir adelante”, lamentó Quiroz.
En su criterio, la reparación económica es fundamental para dar justicia y garantizar que los hechos nunca más vuelvan a ocurrir. En concordancia, Heredia, expresidenta de la Comisión de la Verdad, dijo que la justicia y la reparación todavía “están pendientes” en el país.
Precisamente, Heredia fue víctima de torturas durante su detención en 1976.
Durante la dictadura de Banzer, se implementaron políticas represivas apoyadas por el Plan Cóndor, una operación de coordinación de represión política entre dictaduras del Cono Sur, incluyendo Chile, Argentina y Uruguay.
Esta colaboración resultó en la persecución y desaparición de opositores políticos en la región. En Bolivia, la represión se tradujo en asesinatos, torturas y detenciones arbitrarias. Se estima que miles de personas fueron víctimas de la violencia.
Pese a todos los atropellos de Banzer en su régimen, ingresó nuevamente al poder en 1997 por la vía democrática con su partido Acción Democrática Nacionalista (ADN). Jorge Tuto Quiroga fue su heredero al asumir la presidencia del país en agosto de 2001.
Según Quiroz, la dictadura de Banzer no mereció la justicia e, incluso, tuvo la posibilidad de construir un “escudo de fuerza” de partidos políticos.
Ambos activistas responsabilizaron a organizaciones de Estados Unidos y el imperialismo de propiciar estos derrocamientos en América Latina. Incluso, Quiroz denunció que Quiroga es un agente del imperialismo que estuvo desde la época de Banzer hasta la fecha.
El Plan Cóndor era un sistema de coordinación represiva en los países del Cono Sur que operó en la década de los años 70 hasta inicios de los años 80 para perseguir y eliminar a militantes políticos, sociales, sindicales y estudiantiles.
De esta manera, personal de los servicios de seguridad de esos países cruzaron sin obstáculos las diferentes fronteras, y cometieron asesinatos, secuestros y torturas. Como parte del Plan Cóndor también se incluyen los «vuelos de la muerte» en el que personas eran arrojadas vivas al mar o al río desde aeronaves.
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