El jefe del ejército y dirigente de facto de Sudán, Abdel Fattah al Burhan, en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), declaró el sábado que no participará en las conversaciones de paz en Ginebra y prometió luchar «durante 100 años».
Sudán está sumido en una cruenta guerra civil desde el 15 de abril de 2023, un conflicto que ya ha dejado decenas de miles de muertos y más de 10 millones de desplazados, según la ONU.
La guerra opone al ejército regular, dirigido por el general Abdel Fattah al Burhan, y a los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de su exadjunto, el general Mohamed Hamdan Daglo. Ambos bandos han sido acusados de crímenes de guerra, en especial de bombardeos indiscriminados en zonas habitadas.
Estados Unidos inició conversaciones en Suiza el 14 de agosto para aumentar el acceso de ayuda humanitaria y establecer un alto el fuego en el país.
«No iremos a Ginebra […], lucharemos durante 100 años», declaró a la prensa el general Al Burhan desde Port Sudan.
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Conversaciones de paz
El ejército sudánes criticó el formato de las conversaciones, en las que sí que participaron las FAR. Pero el enviado especial estadounidense para Sudán, Tom Perriello, aseguró que los mediadores habían estado en contacto con el ejército por teléfono.
Las conversaciones terminaron el viernes sin un acuerdo de alto el fuego, pero con el compromiso de los beligerantes de garantizar un acceso seguro. Y sin obstáculos a la ayuda humanitaria a través de dos rutas clave.
Estas negociaciones, organizadas conjuntamente por Arabia Saudita y Suiza, contaron con la Unión Africana (UA), Egipto, Emiratos Árabes Unidos y la ONU como observadores.
La ausencia del ejército en el diálogo «limitó nuestra capacidad para lograr avances más sustanciales» hacia un alto el fuego. Eso indicaron los mediadores, añadiendo que dejan la puerta abierta a ambas partes en futuras rondas de conversaciones.
(24/08/2024)







