Según la acusación de Estados Unidos contra el excomandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) Maximiliano Dávila, éste ofrecía droga de alta pureza.
Las pruebas presentadas, citadas en una nota de Unitel, incluyen grabaciones, declaraciones de testigos y muestras de cocaína entregadas a agentes encubiertos.
“Estas evidencias corroboran que Dávila supervisó y protegió actividades relacionadas con el tráfico de drogas”, señala el documento.
El jueves 12 de diciembre, por solicitud de las autoridades estadounidense, Dávila fue extraditado para enfrentar un juicio en su contra por “conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos y conspirar para usar y portar ametralladoras para promover la conspiración de importación de cocaína”.
El citado documento también contiene información respecto de la producción y distribución de cocaína en el periodo en el que el exjefe policial lideraba la fuerza antidroga. “Se explicaron detalles sobre la producción de cocaína con una pureza del 96-97% en laboratorios en Bolivia, así como también mostraron videos del proceso de fabricación”, cita el informe.
Maximiliano Dávila
Según la investigación, Dávila ofreció “desviar” a las autoridades de aeropuertos específicos y asignar agentes de la FELCN con armamento oficial (incluidas ametralladoras) para proteger los aviones cargados de cocaína.
Además, los testimonios señalan que el exjefe policial utilizó su jerarquía para ayudar a ese ilícito, brindando protección y acceso a infraestructura crítica como aeropuertos y vehículos oficiales.
El viernes, en su primera audiencia, ante la jueza Robyn F. Tarnofsky, Dávila se declaró “no culpable” de esos delitos. Luego, su abogado defensor aceptó la detención mientras avance la investigación, por lo que la jueza determinó concluir la audiencia.







