De manera sorpresiva, el presidente Luis Arce se trasladó este martes a la zona de Desaguadero, frontera con Perú, para “constatar” la presencia de las Fuerzas Armadas en el control contra el contrabando para frenar la salida de productos y alimentos que genera desabastecimiento y alza de precios en el mercado interno.
“Hay un acecho del contrabando en las inmediaciones de la localidad. Esto nos obliga a continuar con esta tarea no solamente de reforzar los controles en frontera, sino hacer visitas a otros puntos fronterizos”, afirmó el mandatario.
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Contrabando
Debido al encarecimiento del aceite, que pasó a costar Bs 20 la botella de litro, los productores apuntaron contra el contrabando a la inversa como causante del alza de precios, ya que genera desabastecimiento y provoca especulación.
Para frenar la salida del producto, Arce ordenó el despliegue de 8.000 efectivos militares en las zonas fronterizas y en los pasos clandestinos. La visita de este martes buscaba verificar si se está realizando el control, para brindar tranquilidad a la población.
El mandatario recordó que Desaguadero es un punto clave en las actividades relacionadas con el contrabando. Señaló que desde que él era un niño, veía ese tráfico de mercaderías en esa zona.
“No es nuevo el tema del contrabando, eso hay que decirlo con claridad”, afirmó. Por lo tanto, considera que este tipo de actividad se ha normalizado, aunque señaló que no son todos los que se dedican al ilícito.
Arce reiteró el compromiso del Gobierno para frenar el contrabando, sobre todo en el contexto económico que atraviesa el país, donde algunos productos comienzan a encarecer y a escasear.
Desde el pasado 7 de octubre las fronteras se encuentran militarizadas. Además, con la promulgación del Decreto Supremo 5245 se incrementaron las sanciones contra el contrabando. Las personas que se dediquen a esta actividad pueden recibir hasta 14 años de privación de libertad.







