Ante una coyuntura económica complicada y un año con caídas en las exportaciones e importaciones, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) conminó al Gobierno, “de una vez”, trabajar de manera conjunta para lograr mejorar la situación económica del país de cara a 2025, que será “complicado” al ser un año electoral.
“Debemos trabajar al unísono, armoniosa y sinérgicamente, desprendiéndonos de todo interés particular, personal, partidista o ideológico y pensar en el país. Solamente así podremos salir adelante”, afirmó el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, este miércoles en conferencia de prensa.
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IBCE
El empresario señaló que 2024 fue un mal año para el comercio exterior y augura que 2025 será similar, o inclusive peor, si es que no hay un “golpe de timón en las políticas públicas”.
En criterio de Rodríguez, ahora más que nunca, el sector privado necesita del sector público y viceversa, por lo que un trabajo en conjunto, con responsabilidades compartidas permitirá al país salir de la crisis económica.
Demandas
Señaló que las demandas del sector privado son bastante sencillas y reducidas.
En primer lugar, exigen seguridad jurídica, para no ser afectados por avasallamientos de tierras, bloqueos que impiden la circulación y otro tipo de medidas que atentan contra la producción.
En ese contexto, la segunda demanda se refiere a la “seguridad en el mercado”. En este punto, Rodríguez se refirió a cambios repentinos, como la suspensión a la exportación de aceite, que son un freno para el sector y los ingresos que se perciben.
El tercer pedido es una mayor “seguridad de buenas políticas públicas”, en referencia a una visión y objetivo similares, con responsabilidades compartidas entre el Gobierno y los privados.
El gerente del IBCE afirmó que la meta es la misma: “construir una Bolivia digna y soberana”; sin embargo, para llegar a ese objetivo se debe trabajar y producir.
Insistió en que el país atraviesa un punto de quiebre en el que es necesario tomar decisiones estructurales que beneficien a todos los bolivianos.
En su criterio, la crisis económica ya se siente y es innegable, pero las autoridades todavía están a tiempo de corregir el rumbo para que las futuras generaciones no asuman una economía desgastada y enterrada.







