El Ministerio de Economía emitió un comunicado para aclarar las “interpretaciones inexactas” publicadas por un medio local, basadas en un informe de la Fundación Jubileo, sobre el déficit fiscal acumulado entre 2006 y 2022.
La cartera de Estado cuestionó la metodología empleada, señalando que el déficit fiscal y el Producto Interno Bruto (PIB) son variables de flujo y su acumulación en varios años expresada como porcentaje del PIB de un único año resulta metodológicamente incorrecta.
Según el Ministerio de Economía, el análisis correcto muestra que el balance fiscal global promedio entre 2006 y 2023, excluyendo 2020, fue de -3,5% anual respecto al PIB. Durante este período, 14 de los 17 años registraron superávits corrientes, y los déficits globales se explican por las altas inversiones públicas realizadas para el desarrollo del país.
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Déficit fiscal
La cartera destacó que los déficits fiscales de los últimos años responden a factores como la caída de ingresos hidrocarburíferos, los gastos por la pandemia de COVID-19, la “reconstrucción económica” tras la gestión transitoria de 2019-2020 y las subvenciones a combustibles y alimentos, fundamentales para mitigar los efectos de la volatilidad de los precios internacionales.
El comunicado subraya que Bolivia lideró en Sudamérica la inversión pública como porcentaje del PIB entre 2015 y 2019, y en 2021, según organismos internacionales como el Banco Mundial.
De acuerdo con el Gobierno, este logro es parte del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, que también impulsa la industrialización del país mediante la construcción de más de 170 plantas industriales destinadas a sustituir importaciones y fortalecer la capacidad productiva.
En términos sociales, el Ministerio de Economía destacó que la inversión pública contribuyó a una drástica reducción de la pobreza extrema, que pasó del 38,2% en 2005 al 11,9% en 2023. Asimismo, la desigualdad, medida por el índice de Gini, bajó de 0,60 a 0,43 en el mismo período, y la tasa de desempleo cayó del 8,1% al 3,9%.
“La administración de los recursos públicos ha mejorado las condiciones de vida de los bolivianos y dinamizado la economía”, señala el comunicado, reiterando el compromiso del Gobierno con la sostenibilidad fiscal, el desarrollo y la industrialización del país.







