El gobernador de Tarija, Óscar Montes, denunció que el presupuesto asignado al departamento se ha desplomado drásticamente, pasó de los Bs 460 millones de bolivianos previstos a una proyección real de menos de Bs 340 millones, lo cual marcó una reducción de Bs 120 millones.
El miércoles, siete de las nueve gobernaciones del país manifestaron su rechazo al proyecto de ley del Presupuesto General del Estado (PGE) 2025, con el argumento de incumplimiento de acuerdos previos por parte del Gobierno.
Según el documento firmado por los gobernadores de Santa Cruz, Chuquisaca, Tarija y Cochabamba, junto a los equipos técnicos de Beni, Oruro y Potosí, el presupuesto proyectado no incorpora los compromisos asumidos en el último Consejo Nacional de Autonomías.
En entrevista con La Razón Radio, Montes aseguró que esta disminución no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una crisis sostenida que arrastra el país desde 2015, debido al agotamiento de las reservas de gas.
“Estamos viviendo los últimos momentos del gas en Bolivia. En cuestión de tres a cuatro años, el país pasará de exportar gas a tener que importarlo, y no a precios subvencionados”, afirmó.
Montes criticó al Gobierno central por transferir competencias como el pago de prediarios de reclusos o bonos a empleados de otros sectores, sin asignar los recursos correspondientes. “Hemos reducido la gobernación a su mínima expresión”.
El gobernador explicó los esfuerzos del departamento por ajustarse a la realidad económica. “De 13 secretarías, hemos pasado a cuatro, y de 2.500 empleados en la época de bonanza, ahora contamos con una estructura mucho más austera. Sin embargo, no basta. Los ingresos no alcanzan para sostener las competencias que se nos han transferido sin financiamiento”.
Ante la falta de soluciones estructurales en el Presupuesto General del Estado 2025, los gobiernos subnacionales, incluidos Tarija, han rechazado el proyecto. Sin embargo, Montes calificó este rechazo como “simbólico”, dado que las decisiones se toman en el ámbito central.
Lamentó que todas las reuniones entre gobernadores y el Gobierno, incluido el presidente Luis Arce, no “sirvieron” de nada porque, según dijo, ninguna de sus peticiones se reflejó en el PGE.
Con una reunión prevista en enero, gobernadores de todo el país buscarán un diálogo con el Gobierno para “sincerar” las cuentas y evitar que la crisis financiera se traduzca en una paralización de obras y servicios básicos en las regiones.
La crisis económica que atraviesa el país impacta directamente en las regiones productoras de gas como Tarija, que en su época dorada fue el principal motor de ingresos del país. Hoy, los números revelan un panorama alarmante.
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