El gobernador electo de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, alertó este viernes que “la alimentación de los bolivianos está en riesgo” y que, sin soluciones urgentes de parte del Gobierno, la crisis puede convertirse en emergencia.
“La alimentación de los bolivianos está en serio riesgo, la incapacidad del gobierno de Arce nos tiene viviendo una situación alarmante; los productores están desesperados y si no hay soluciones prácticas y urgentes, la crisis se convertirá en emergencia”, dijo mediante sus redes sociales.
La publicación de Camacho tiene que ver con los actuales problemas en el agro cruceño debido a la falta de diésel para la siembra de verano.
Justamente, la Cámara Agropecuario del Oriente (CAO) alertó esta semana que la siembra está retrasada por falta de carburantes; lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria para el próximo año.
Asimismo, Camacho reivindicó el modelo productivo cruceño y aseguró que atacarlo es “atacar la columna vertebral de la economía en Bolivia”.
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Camacho
“El modelo productivo cruceño genera una cadena de valor muy grande, desde el trabajador del campo, el transportista; el comerciante, el técnico, el profesional, el empresario; hasta el hogar de los bolivianos simples y trabajadores que se buscan el sustento día a día”, complementó.
La publicación también señala a Evo Morales, Luis Arce y al “régimen masista” como responsables de meter a “Bolivia en un callejón sin salida” y dice que empobrecieron al país, lo denigraron y lo violentaron.
Camacho llama a los bolivianos, especialmente a los cruceños, a no votar por el Movimiento Al Socialismo (MAS) “ni por cualquier otra sigla o aliado que represente su sistema corrupto y empobrecedor”.
Según la autoridad electa, Bolivia necesita un cambio y “ese cambio va salir de quienes producen contra quienes roban y despilfarran”.
Camacho permanece recluido en el penal de Chonchocoro, en La Paz, desde diciembre de 2022. Lo acusan de liderar las protestas por un supuesto “fraude electoral”. La movilización, replicada en varias regiones, cobró fuerza con un motín policial y la sugerencia militar para que Morales deje el cargo, lo que ocurrió el 10 de noviembre de 2019.







