Las mujeres jóvenes en Bolivia enfrentan nuevos desafíos en la era digital, según Georgia Rothe, coordinadora de Género, Diversidad, Equidad e Inclusión de la Fundación Pro Mujer. En una entrevista exclusiva con La Razón, Rothe destaca cómo la tecnología ha transformado el panorama de la igualdad de género, generando tanto oportunidades como nuevas formas de discriminación.
«Ahora, la violencia de género sucede en el espacio digital», advierte Rothe. «Participamos más en la tecnología, usamos internet y redes sociales, lo que expone a las mujeres a nuevas formas de violencia digital. Estas formas de violencia suelen quedar impunes, ya que es más difícil identificar a los culpables en comparación con la violencia doméstica».
Esta violencia digital se suma a los problemas tradicionales que aún persisten en Bolivia. Rothe señala que «la violencia en espacios públicos, como no poder caminar solas de noche, sigue siendo una realidad cotidiana». Además, el acoso sexual en el trabajo «es un problema vigente».
La situación en Bolivia refleja una problemática más amplia en toda Latinoamérica. Rothe explica que «en la región, hay una creciente conciencia social y las mujeres han estado exigiendo sus derechos. Su reclamo es simple: tener una vida digna y participar en condiciones de igualdad».
Datos
Sin embargo, los datos muestran una realidad alarmante. Según Rothe, «la feminización de la pobreza alcanza el 118%, según la CEPAL. Bolivia tiene uno de los índices más altos de violencia contra las mujeres en Latinoamérica». En el ámbito laboral, la situación no mejora: «el 80% de las trabajadoras en Bolivia están en la informalidad, sin derechos, en malas condiciones y sin ganar lo mismo que los hombres. De hecho, es la tasa de informalidad laboral más alta de América Latina».
Frente a estos desafíos, Pro Mujer desarrolla programas innovadores para empoderar a las mujeres. Con más de 34 años de experiencia, Pro Mujer ofrece una amplia gama de servicios. «Trabajamos para que las mujeres logren igualdad de condiciones y mejoren su calidad de vida, desde una perspectiva integral», explica Rothe.
Esta perspectiva integral incluye servicios financieros, educación financiera, salud y bienestar, además de programas para el desarrollo de habilidades. En 2023, Pro Mujer «desarrolló habilidades financieras para más de 84 mil mujeres, ofreció servicios financieros a más de 119 mil mujeres y brindó más de 160 mil servicios de salud» en Bolivia.
Planificación
Un aspecto innovador de Pro Mujer es su enfoque en la planificación familiar y los derechos reproductivos. «Llamamos a esto el derecho a la planificación familiar. Las mujeres deben tener derecho a decidir sobre sus proyectos de vida», señala Rothe. Este enfoque se alinea con la tendencia en el último censo boliviano, que muestra una disminución en la tasa de natalidad, en parte gracias al mayor control de las mujeres sobre sus decisiones reproductivas.
Pro Mujer ha ampliado su alcance más allá de Bolivia, operando en Argentina, México, Málaga y Nicaragua, y con proyectos que han impactado en 21 países de la región. La organización ha creado un laboratorio de conocimiento de género para compartir su experiencia y ayudar a otras empresas y organizaciones a implementar políticas de igualdad de género.
«Si una empresa, institución u organización está interesada en la igualdad de género pero no sabe cómo empezar, una buena opción es aliarse con Pro Mujer y nuestro laboratorio de conocimiento de género», invita Rothe.
«El 71% de las mujeres beneficiadas con nuestro esfuerzo afirman que su calidad de vida ha mejorado gracias a Pro Mujer», destaca Rothe.
Mujeres
Sin embargo, Rothe expresa su preocupación por el futuro de la igualdad de género. «Un temor que tengo es que la igualdad de género se vuelva una moda pasajera», advierte. Llama a mantener el compromiso a largo plazo y a seguir invirtiendo en estos temas.
En este contexto, es importante recordar el significado del Día de la Mujer Boliviana, celebrado el 11 de octubre en honor a Paz Adela Rafaela Zamudio Ribero. Escritora, maestra, poetisa y defensora de los derechos de las mujeres, Zamudio es recordada por su lucha intransigente. Fue la expresidenta Lidia Gueiler Tejada quien, en 1980, instituyó este día mediante un Decreto Supremo.
Zamudio abrió caminos para que más mujeres participaran activamente en la sociedad. Su legado continúa inspirando la lucha por la igualdad de género en Bolivia.
Actualmente, la Constitución Política del Estado reconoce los derechos sociales, económicos y políticos de las mujeres. Se han aprobado leyes importantes como el derecho a la lactancia materna, el Seguro Universal Materno Infantil (SUMI) y la inamovilidad laboral para madres.
En el ámbito político, la representación femenina ha crecido. La presencia de mujeres en la Asamblea Legislativa Plurinacional llegó al 46,9% en la Cámara de Diputados y al 55,5% en la de Senadores, luego de las últimas elecciones nacionales de 2020.
Sin embargo, como subraya Rothe, a pesar de estos avances, persisten desigualdades en áreas como la salud, la educación y el trabajo. Las mujeres y niñas indígenas son especialmente vulnerables a estas desigualdades.
Mientras se conmemora el Día de la Mujer Boliviana y se reconocen los avances logrados, la entrevista con Georgia Rothe destaca la importancia de seguir trabajando por la igualdad de género. Desafíos emergentes como la violencia digital y la desigualdad económica requieren un compromiso sostenido de todos los sectores para garantizar un futuro más equitativo para las mujeres en Bolivia y en toda Latinoamérica.
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