Un informe de la Unidad de Inteligencia de la Policía Boliviana dio cuenta de un “riesgo en el traslado” de los tres acusados en el caso Golpe de Estado I, por lo que se determinó no llevar a los implicados a la audiencia de inicio de juicio de ese caso, fijada para las 09.00 en La Paz.
Se trata de la expresidenta Jeanine Áñez, el exlíder del Comité pro Santa Cruz y ahora gobernador de esa región, Luis Fernando Camacho, y el extitular del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) Marco Antonio Pumari.
La información fue confirmada por el coronel Rodolfo Machicado, director nacional de Seguridad Penitenciaria.
“Ayer (domingo) se han recibido los informes de Inteligencia, que establecen que no es recomendable el traslado de los tres privados de libertad, toda vez que existen riesgos durante su traslado”, dijo el jefe policial a los medios.
Jeanine Áñez
Áñez está recluida en el penal de mujeres de Miraflores, en La Paz; mientras que Camacho está en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en Viacha, y Pumari en Cantumarca, Potosí.
Precisamente el acto judicial fue postergado para el 17 de octubre debido a la inasistencia de los tres acusados en el caso, cuyo expediente fue nombrado como “Luis Fernando Camacho y otros”.
Ese caso busca esclarecer los hechos previos a la renuncia del entonces presidente Evo Morales, que dejó el cargo en medio de una fuerte presión política y social, que denunciaba un supuesto fraude electoral en las elecciones generales del 20 de octubre de 2019.
En dichos comicios, Morales ganó los comicios con el 47,08% de la votación, frente al 36,51% de su contendor, el opositor Carlos Mesa.
Conocidos los resultados, Mesa denunció “fraude monumental”, por el que varios sectores se movilizaron en exigencia de la anulación de las elecciones.
Luis Fernando Camacho
Al final, la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) estableció que, en los comicios, hubo manipulación dolosa de resultados; ese extremo obligó la anulación del proceso.
Camacho, entonces presidente del Comité pro Santa Cruz, comandó la protesta, apoyado por un grupo de políticos de su línea y varios sectores de esa región. La movilización se extendió a la ciudad de La Paz.
Otro de los cívicos que protestó y dirigió el reclamo es Pumari, quien al mando Comcipo lideró la protesta que derivó en la quema de ánforas y el edificio del Tribunal Electoral Departamental (TED) de esa región.
Con las movilizaciones subidas de tono, ese 10 de noviembre, Morales pidió al Tribunal Supremo Electoral (TSE) la anulación de los comicios y, unas horas más tarde, a las 16.50, renunció a la presidencia del Estado.







