La Cámara Gastronómica de Cochabamba (Aserac) se declaró en «estado de profunda emergencia» tras los bloqueos en la región, liderado por sectores afines al expresidente Evo Morales.
La medida de presión, que persiste desde hace 18 días, causó pérdidas de más de Bs 97 millones para el sector, además de poner en riesgo la estabilidad de 42.860 empleos.
La escasez de insumos ha obligado a los restaurantes a reducir su menú a un 30%, lo cual afecta su capacidad de servicio y la satisfacción de sus clientes, “deteriorando además la experiencia gastronómica de una ciudad conocida por su cultura culinaria”.
Puede leer: Sondeo del IBCE: el 99% de encuestados rechaza bloqueos y el 97% exige sanciones
Cochabamba
A causa del bloqueo de carreteras, Cochabamba se encuentra aislado del occidente y el oriente boliviano. Por este motivo, algunos productos, como la carne de pollo, comenzaron a escasear en el mercado interno.
Según la Aserac, el impacto negativo va más allá del ámbito económico: el sector gastronómico representa el 31,28% de los ingresos turísticos de Cochabamba y su debilitamiento golpea a toda la economía local.
“Este caos no solo afecta a los empresarios, sino también a los consumidores, que enfrentan una oferta limitada y precios en alza”, advirtió la entidad en un comunicado, en el que instó a las autoridades a restablecer el paso libre por las carreteras de la región.
Gastronomía
En criterio de la Aserac, los bloqueos no solo interrumpen los negocios, sino que también representan una amenaza a la “identidad social y gastronómica” de Cochabamba.
Por ello, en su pronunciamiento piden a las autoridades despejar las carreteras y permitir que el sector pueda operar sin interrupciones, subrayando que la continuidad del bloqueo pone en juego mucho más que negocios, sino que compromete el “tejido cultural” y económico de la ciudad.







