Un grupo de seguidores evistas irrumpió pasas las 13.30 de este domingo el cabildo del Pacto de Unidad, que respalda al presidente Luis Arce, y causa enfrentamientos.
Los incidentes ocurren en la zona de Ventilla, en el Distrito 8 de El Alto, donde comenzaba el mitin contra la llamada “Marcha para salvar Bolivia”, propiciada por el Movimiento Al Socialismo (MAS) evista.
Varios medios de comunicación informaron que, incluso, algunos trabajadores de la prensa sufrieron agresiones.
A la convocatoria llegaron delegaciones desde diferentes departamentos, que arribaron en buses en defensa del presidente Arce, de quien consideran, está expuesto a un “golpe de Estado” por parte de la facción que lidera el expresidente Evo Morales.
Santiago Cruz, presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), aposó por un diálogo “abierto y sincero” para la resolución del conflicto entre el Gobierno y los movilizados.
“Hemos convocado a nuestras federaciones departamentales, regionales y centrales de base para defender la democracia”, dijo a Bolivia Tv.
Por su parte, una delegación de Potosí, liderada por mujeres, aseguró que “no permitirán un golpe de Estado” contra el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca.
“Estamos en pie de lucha y vamos a defender a nuestro presidente democráticamente electo. Evo Morales: ya no vas a ser presidente, la Constitución no te lo permite y nosotros vamos a garantizar que no vuelvas al poder”, dijo una dirigente campesina a los medios en Ventilla.
En la misma línea, un dirigente de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (CSCIOB) afirmó que las organizaciones que apoyan a Arce deben “frenar” el avance de la marcha, pues “si llega a La Paz, esto puede estallar”.
Por su parte, Morales y sus correligionarios cuestionaron que “los esperen” en Ventilla. Pese a los episodios de violencia que se vieron en los seis días de la marcha, dijo que la medida fue “pacífica”.
“El Gobierno ha contratado barras bravas para arremeter contra nuestro movimiento”, dijo Morales en conferencia de prensa el viernes.
Incluso, el exministro Carlos Romero dijo que esos “grupos de choque” estaban instalados en una propiedad de la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi) en El Alto.
Al respecto, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, desafió al exministro a demostrar que existen dichos grupos. Incluso, dijo que está dispuesto a renunciar al cargo, si Romero lo comprueba.







