Ante las declaraciones del exministro Iván Lima que indicó que el caso Senkata terminará ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), debido a que fue llevado a juicio ordinario por un “capricho” del expresidente y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS) Evo Morales, la expresidenta Jeanine Áñez le dijo a Lima: “Usted no se salva, ni renunciando al cargo desde donde operó al sicariato judicial para hacerme secuestrar y mantenerme encarcelada desde hace tres años y medio”.
“Ud. (Lima) no se salva porque contrariamente a lo que ahora dice, hizo exactamente al revés para negar los derechos de una ex Presidente y de todos los presos políticos, civiles, policiales y militares, que cumplieron su deber de pacificar Bolivia y proteger al pueblo que el MAS atacó, persiguió y bloqueó sin consideración” (sic), escribió desde sus redes sociales.
El exministro señaló este domingo que el caso Senkata, por el que se acusa a Áñez y otras 17 personas, “va a terminar en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en algún momento”, donde se determinará la situación de si se debía llevar adelante un juicio de responsabilidades u ordinario.
“Aquí hay un responsable del juicio ordinario y ese es Evo Morales. Había una discusión y un debate que se sigue prolongando sobre esa temática, yo creo que ese es un tema que tenemos que ponerle mucho ojo los bolivianos. El juicio está actualmente en El Alto, es el juicio de la masacre de Senkata y deberíamos garantizar que Jeanine Áñez, los exministros, militares y policías, en el marco de un debido proceso, estén con una sentencia justa”, dijo Lima en entrevista con Erbol.
Áñez denunció también que desde el día que la secuestraron “viene denunciando” del “megaoperativo” para ensañarse contra una expresidenta que ejerció constitucionalmente las funciones “que abandonaron Evo Morales y los masistas en noviembre de 2019”.
Además, desafió al exministro a presentarse ante la Asamblea y confesar que él “mandó” a retirar la acción del Fiscal General que debía ser sometida a votación para confirmar o negar el Juicio de Responsabilidades que manda la Constitución en caso de procesar a un expresidente.
Lima señaló también que él “presentó” los juicios de responsabilidades contra Áñez en la Asamblea Legislativa, pero que este fue otro de los motivos de conflicto con el evismo que “sostenía que tiene que ser un juicio ordinario. Finalmente, eso es lo que ha demorado que cuatro años se siga en el conflicto judicial”.
Áñez y otras 17 personas son acusadas por la comisión del delito de genocidio, esto relacionado con los hechos ocurridos el 19 de noviembre de 2019 en la zona de Senkata, municipio de El Alto, departamento de La Paz.
Entonces, 10 personas fallecieron, todas a bala, por operaciones que ejecutaron los efectivos militares, amparados por el Decreto Supremo 4078, que los eximia de responsabilidades penales por el posible uso desmedido de la fuerza.
El hecho ocurrió a los pocos días de que Áñez se proclamara presidenta, luego de la renuncia del presidente Evo Morales, que dejó el cargo en medio de una fuerte crisis social, un motín policial y la sugerencia de dimisión presidencial de parte de las Fuerzas Armadas.
Áñez, entonces senadora, asumió el cargo el 12 de noviembre. Primero, se proclamó presidenta del Senado y, después, presidenta del Estado, en sendos actos en la Asamblea Legislativa sin el quorum reglamentario ni la presencia mayoritaria del Movimiento Al Socialismo (MAS), que entonces tenía dos tercios de votos.
La exmandataria cumple una pena de 10 años de cárcel en el penal de Miraflores por el caso Golpe de Estado II, en el que fue juzgada por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes.







