La invasión del gusano cogollero está dejando un impacto devastador en los cultivos de maíz de los municipios de Cliza, Toco y Tolata, en el Valle Alto de Cochabamba, y comienza a extenderse a Sipe Sipe y otras zonas del Valle Bajo. La plaga afecta desde las hojas hasta el choclo, generando grandes pérdidas para los agricultores.
“Primero ataca las hojas, pero cuando no queda más, se alimenta directamente de los maíces, dañándolos por completo”, detalló Tomás Condori, productor de Chuypa, en Cliza.
Puede interesarle leer: Exportaciones de gas natural caen en $us 380 millones hasta noviembre de 2024
Gusano
Según los agricultores, la cosecha de maíz para Año Nuevo se perdió, mientras que la que se previa para las fiestas de Carnaval está prácticamente perdida.
A pesar de los esfuerzos por controlar la plaga con plaguicidas, los productores enfrentan un desafío debido a la alta resistencia de los gusanos. Además, el uso de estos químicos puede resultar perjudicial para la producción, dañándola y volviéndola insevible.
“Hemos intentado combatirlos, pero muchos sobreviven a los químicos”, expresó Condori.
En Sipe Sipe, la situación también es crítica. Varias comunidades han reportado cultivos arrasados, lo que ha generado preocupación en el sector agrícola. Los productores instan a las autoridades locales y departamentales a coordinar acciones inmediatas para enfrentar esta emergencia y evitar una crisis alimentaria y económica en la región.
El sector agrícola de Cochabamba, clave para el suministro interno, advierte que sin una respuesta efectiva, las pérdidas continuarán creciendo, afectando a miles de familias.
El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) acudió la anterior semana a los municipios para tomar una muestra de los insectos y evaluar cómo erradicarlos. Se cree que, debido a factores climáticos, se trataría de una nueva especie más resistente y dañina.







