El pequeño Eitan nació el lunes en las gradas de un micro de la línea 75 en Santa Cruz, su madre peregrinó por atención médica, pero como la derivaban de un lado a otro tuvo que dar a luz antes de llegar a un nosocomio en el Plan Tres Mil.
Una historia conmovedora fue la que tendrá para contar tanto la mamá como Eitan después de lo ocurrido en la capital oriental.
La mujer tenía dolores, pese a que su parto estaba programado para más adelante. Visitó primero el hospital Los Pocitos donde le dijeron que no atendían partos normales y la derivaron a un centro de salud.
“Mi cuñada venía desde el viernes peregrinando porque sentía dolores. En el hospital Los Pocitos le dijeron que no atendían parto normal y que vaya a otro centro de salud, fuimos al centro 25 de Diciembre. Ahí el médico le dijo que vuelva a las 07.00 y volvió, la atendieron, pero tenía dilatación dos y que no era el momento”, dijo Giovanna, la cuñada.
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Atención médica
Ante los intensos dolores buscaron al director del centro de salud quien autorizó que le realicen una ecografía, la que determinó que el bebé estaba encajado.
De ahí retornaron al hospital Los Pocitos en un micro de la línea 75, el parto se adelantó cerca a llegar al nosocomio. La cuñada, por instinto, asistió a la mamá; hasta que una doctora y una ginecóloga que pasaban por el lugar terminaron el trabajo.
“Cuando la vi que sangraba me asusté, pero en el momento menos pensado le metí la mano y le tomé la cabecita, pero una doctora que pasaba y otra ginecóloga le ayudaron, yo entregué la colchita, después el alumbramiento fue normal y ahí cayó el bebé”, narró Giovanna al programa Asuntos Centrales.
Eitan llegó al mundo con tres kilos y 500 gramos de peso, se encuentra estable igual que su progenitora.







