Luego de la toma de la plaza Murillo y el intento de ingresar al palacio Quemado, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, señaló que se retomó el control de la plaza Murillo y se expulsó a los militares que “intentaban” irrumpir el orden constitucional.
“Tienen que ser perseguidos con todo el rigor de la ley, no pararemos hasta sentar precedente. Estas conductas son intolerables en un Estado de derecho que ha tenido 32 años de democracia”, indicó Aguilera, tras la salida de los militares de la plaza Murillo.
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La autoridad reprochó este tipo de conductas “intolerables y egoístas”, lejanas a cualquier mando militar y de cualquier acto legal. “Exhorto a la Policía Boliviana que de inmediato inicie las acciones para que podamos detener a ese individuo (general Zúñiga) que ha puesto en estado de zozobra”.
Cerca a las 15.00, militares, a la cabeza del ahora excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, tomaron la plaza Murillo e intentaron ingresar al palacio Quemado con una tanqueta.
El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, tras la toma de la plaza, exigió a Zúñiga que desmovilice a las tropas.







