El Alto prevé tener una red de fibra óptica propia para garantizar el servicio de Internet en cámaras de seguridad, educación virtual y telesalud.
“Como contraparte, la Alcaldía tiene que pagar la transmisión de datos, si la hacemos a una empresa nacional nos va a costar aproximadamente 11 millones de bolivianos, es bastante grande, indicó Gonzalo Garvizú, secretario Municipal de Seguridad Ciudadana.
“Entonces, vemos la necesidad de tener nuestra propia fibra óptica”, añadió.
El proyecto de fibra óptica propia no solo prevé garantizar el servicio para las cámaras de videovigilancia, sino también en los ámbitos de salud, educación y gestión, ya que la teleducación y telesalud son alternativas.
“Están en funcionamiento 232 cámaras de 270. (Se espera) la implementación de aproximadamente 280 cámaras del proyecto BOL-110, primera fase, y 190 cámaras más de la segunda fase”, dijo.
Además de “la implementación del centro de monitoreo de recepción de llamadas que se encuentra en ejecución”, aseguró en un comunicado.
El Alto es una de las ciudades más grandes del país y de mayor crecimiento, por eso los retos también son más grandes para las autoridades para atender los servicios de salud, educación y seguridad, en los que ahora la tecnología, internet, es determinante.







