El siglo pasado ha dejado tesoros automovilísticos que en la actualidad tienen un valor económico y sentimental elevadísimo. La Paz y El Alto no son la excepción. En estas ciudades se pueden encontrar clásicos en manos de coleccionistas y restauradores.
Al hablar de un vehículo clásico, el mecánico y restaurador Christian Condori Ramos, del Club de Autos Clásicos El Alto, le da un pequeño vuelco el corazón. Tiene una gran dosis de especialidad en estos “tesoros”, como él los llama, a la hora de describir las características y bondades de estos rodados que datan del siglo pasado.
“Somos un grupo de amigos que tienen la pasión por el diseño de los autos, que en sus tiempos eran novedosos y no cualquiera lo manejaba. Era un lujo en ese tiempo poder tener un vehículo de éstos”, relató el mecánico.
Agregó que, luego de fundar este club, se hizo un llamado a otros amantes de los autos clásicos con el fin de confraternizar y saber un poco más de las características de cada auto que poseen y además puedan estar informados sobre la comercialización y restauración de los vehículos que adquieren.

Para Condori, en la ciudad de La Paz y El Alto se puede apreciar los autos clásicos desde los años 1920, 30, 50, 60 hasta los 80.
Indicó que el proceso de restauración no es nada fácil.
Eso debido a que las piezas originales son difíciles de encontrar y, en último caso, se las reconstruye.
“Es complicado encontrar una pieza, porque es muy costoso. Además de invertir en dinero, también se invierte el tiempo y paciencia”.
Mencionó que en la mayoría de los casos, los dueños de estos vehículos clásicos buscan que las piezas sean originales, “porque esa es su característica de los motores”. “(Los dueños quieren) que todo sea reparado originalmente”.
“Lo malo es que no hay repuestos y todo se hace con torneros y con las manos sabias de diferentes expertos chapistas y de los que fabrican las fibras. Se intenta sacar lo más parecido posible”, dijo.
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Para Condori, el proceso de restauración de estos vehículos puede durar desde un mes hasta un año. Todo depende de encontrar los repuestos y ver cómo se encuentra el estado de los vehículos. “De cero comenzando todo el auto, motor, chasis, carcaza es más o menos un año. Los autos llegan oxidados, carcomidos con el tiempo y a punto de desarmarse”, explicó.

Para Franklin Yujra, uno de los fundadores de este club junto a cuatro amigos, dos de los cuales fallecieron con COVID-19, decidieron retomar las actividades después de la pandemia. Junto a sus 18 miembros realizan exposiciones en El Alto y La Paz.
“Si nos invitan, estamos dispuestos a asistir y exponer la colección de vehículos que cada uno de los miembros tiene. Un miembro tiene desde uno hasta 10 vehículos”, explicó el coleccionista.
Agregó que como medida para generar algunos recursos, y al ser un atractivo por la antigüedad que tienen estos vehículos, se los alquila para matrimonios o para 15 años. A través de su página de Facebook “Autos Clásicos El Alto” se los puede encontrar y ubicar.
COLECCIONISTA.
Freddy Ramírez Chavarría, oriundo de Potosí, es uno de los aficionados a los coches clásicos y un coleccionista que tiene 18 de estos motorizados, todos completamente funcionales.
Entre su colección personal se pueden contar vagonetas, autos, camiones y motos, además del fuselaje de un avión que le da el toque atractivo. “El vehículo más moderno de mi colección data de 1985, después son de distintos años para atrás 70, 65 y 45, además tengo una citroneta de 1948”, relató Ramírez.
El vehículo más antiguo es un auto Oakland de 1923 para cinco pasajeros, que hoy sobrepasa el costo de $us 60.000.
Ese motorizado cuenta con casi 100 años de vida.
“Más que el valor, tiene un precio sentimental. Lo hemos restaurado para hacer un homenaje a mi papá, para el centenario de su nacimiento, que fue en 2011. Ese año se cumplió 100 años de su nacimiento”, explicó.
A Ramírez no le pasa por la mente vender su colección, a pesar que tuvo propuestas para comprar su muestrario. “A nuestra familia (hijos) les seguiremos dejando el legado a seguir coleccionando, a pesar de que ellos tomaron otros rumbos”, señaló.
De acuerdo con Ramírez, sus padres llegaron a la ciudad de El Alto en 1967, donde fundaron un pequeño taller en el que empezaron, a la par de arreglar vehículos, a la restauración de los denominados clásicos.

1 RESTAURACIÓN Proceso de restauración de una citroneta de fabricación alemana.
2 EXPOSICIÓN El auto verde es un Ford del año 1974, modelo Maverick. El coche azul es un Chevolet del año 1972, modelo Super Sport.
3 COLECCIÓN. Vehículos de los años 50, 60 y 70 son expuestos en el patio del restaurador Freddy Ramírez.







