El presidente Luis Arce afirmó este miércoles que se demostró que “la unidad es el camino para sobrellevar cualquier adversidad” y destacó también “el retorno a la senda de la estabilidad económica”.
“En el último Gabinete de 2022 evaluamos el año que termina, en el que demostramos que la unidad es el camino para sobrellevar cualquier adversidad (sic)”, escribió el mandatario en Twitter.
Asimismo, aseguró que en 2023 él y el gabinete de ministros que los acompaña trabajarán “sin tregua” y que no retrocederán “ni un centímetro en lo avanzado”.
Arce resaltó que su gestión logró el retorno “a la senda de la estabilidad económica”, a la que llamó “patrimonio del pueblo”.
“Estén seguros que defenderemos con la vida la construcción de esa Patria digna que soñamos dejar a nuestras hijas e hijos, nietas y nietos”, agregó el mandatario en la misma publicación.
Este año, se develaron las fuertes diferencias en el Movimiento Al Socialismo (MAS), fuerza a la que pertenece Arce y está liderada por el expresidente Evo Morales.
Precisamente, el titular de esa fuerza observó las funciones de varios miembros del gabinete de Luis Arce; especialmente del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, y del ministro de Justicia, Iván Lima.
Según Morales, Castillo lleva adelante un supuesto “plan negro”, que busca “defenestrar” la imagen del también líder cocalero con miras a las elecciones de 2025.
Por otro lado, Lima recibió acusaciones de Morales por una presunta “persecución judicial” y por entregar a la prensa documentos confidenciales.
Arce, Morales y la Asamblea Legislativa
Todas estas divergencias y pugnas también se vieron reflejadas entre los propios asambleístas del MAS, quienes se dividieron y tuvieron que valerse de sus colegas de oposición para hacer mayoría.
Desde entonces, se conoce al ala “evista”, que obedece a Morales, y los “luchistas”, que siguen el presidente Luis Arce.
Un ejemplo de esta división es la sanción de la Ley de Aplicación de los Resultados del Censo de Población y Vivienda en los Ámbitos Financiero y Electoral, el 29 de noviembre, que tuvo varios tropiezos.
Esa propuesta normativa fue cuestionada por el “ala evista” (que defiende al expresidente Morales) por haber sido consensuada con miembros del bloque opositor.
Inmediatamente conocido aquello, Morales calificó de “traición” la aprobación de dicha norma.
Finalmente, sancionada por la Cámara de Senadores, Arce promulgó la ley y rechazó que se trate de una “traición”.
Entonces, afirmó que primero está la vida.
Ese paro, que duró 36 días, cobró la vida de cuatro personas y dejó varios heridos por enfrentamientos.
Otra actividad legislativa que mostró la división entre “evistas” y “luchistas” fue la aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE).
En ambos casos, los legisladores del MAS se cuestionaron entre ellos.
El reclamo más fuerte se dio en la elección del presidente de la Cámara de Diputados, cargo que Jerjes Mercado ocupa actualmente.
Desde las filas del mismo MAS y de oposición, advirtieron que para la aprobación de futuras normas debe haber consenso.
“Sí o sí debe haber consenso entre ambos bloques”, porque las normas, en instancias legislativas, deben alcanzar dos tercios de la votación, advirtieron legisladores.
Por su parte, expertos aseguran que las divisiones en el MAS pueden traducirse en un “estado de ingobernabilidad”.
Advirtieron que eso “perjudicará” no solo la legislatura, sino la administración del Estado.







