De acuerdo con el alcalde de Sucre, Enrique Leaño, los cívicos y el gobernador Luis Fernando Camacho se equivocaron en posicionar entre los cruceños el discurso de Censo en 2023.
“Se equivocaron al pedir que se adelante el Censo en 2023 porque el posicionamiento que debían dar a la gente era de que la redistribución de recursos sea en 2024 y de los escaños para la elección de 2025”, dijo a La Razón Radio.
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Recordó que, de acuerdo con el pedido de la dirigencia cruceña, el objetivo del Censo en 2023 era para garantizar la redistribución de los recursos en 2024.
“Pero, lo que más les interesaba, era la distribución de escaños que se aplicaría para la elección de 2025”, acotó.
Decreto
Una vez que el Gobierno aceptó, mediante el Decreto Supremo 4824, que la redistribución económica empiece entre agosto y septiembre de 2024, desde Santa Cruz se insiste con el Censo se lleve a cabo en 2023.
Según Leaño, quien también preside la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM), ahora los dirigentes cruceños no saben cómo salir de esa situación, de haber prometido Censo en 2023.
“No pudieron revertir lo que metieron con falsedades y mentiras a la gente en la cabeza», dijo.
«No saben cómo salir de esta situación que ellos mismos se metieron por mala planificación y ahora se encuentran con la soga en el cuello”, complementó.
Paro
Una vez que el Gobierno garantizó el Censo para el 23 de marzo de 2024 y el inicio de la redistribución económica con los datos parciales, el paro indefinido en Santa Cruz debería ser levantado.
“A pesar de ello, continúa, pero no tiene razón de ser. Los dirigentes siguen buscando la confrontación y conflicto en el país”, lamentó.
Leaño pidió que de una vez el paro se levante a fin de que la ciudadanía cruceña deje de estar sumida a esa “posición dictatorial” que tienen algunos grupos.
Objetivo
Afirmó que con el Decreto Supremo 4824 el objetivo ésta cumplido, que la redistribución sea lo antes posible, aunque a muchos departamentos no les convenga.
“Ésa es una realidad que debemos aceptar tarde o temprano, es algo que tenía que llegar”, dijo.
Lejos de aceptar su derrota, los promotores del paro indefinido buscan la manera de que el Decreto 4824 sea elevado a rango de ley.
De esta manera, tratan de “blindar” la distribución de recursos y de escaños, pero, sobre todo, de minimizar la derrota entre la población.







