Ya está por demás comprobado, y no solamente en Bolivia, que las mujeres son el grupo más vulnerable ante la falta de agua y saneamiento, específicamente, en el área rural, informó el director regional para América Latina de Water For People, Daniel Oporto.
“La falta de un baño afecta principalmente a niñas, adolescentes y mujeres que hoy no pueden tener privacidad”, dijo el representante en el programa Piedra Papel y Tinta de La Razón Plus.
“En pleno siglo 21 a nivel global tenemos cerca de 1.200 millones de personas defecando al aire libre, por la falta de saneamiento básico”, dijo. En el país, en la actualidad y pese a los avances y progresos, hay cerca de un millón de personas que hacen sus necesidades al aire libre.
El diplomático, aparte de reflejar el problema de la falta de privacidad para las mujeres, señaló que ellas son también víctimas de la inseguridad, en algunos casos, al sufrir agresiones sexuales.
Otro de los factores por los que ellas atraviesan es que son las encargadas de suministrar el líquido elemento a la comunidad y en sus hogares. “Tienen que recorrer de dos a cuatro kilómetros al día para traer agua a sus viviendas”, dijo Oporto.
Al respecto, el director para Bolivia de Water For People, Andrés Abasto, reformó esta idea y afirmó que “es un tema de seguridad, de higiene y de salud para las mujeres”, que debe preocupar a la sociedad en su conjunto.
Añadió que esta problemática es uno de los motivos por los que la institución propuso iniciativas en la Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (LatinoSan) 2022, que se organizó con el Gobierno central.
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La problemática giró alrededor del saneamiento como una demanda muy urgente en el sector rural.
La primera iniciativa es la implementación de baños inteligentes para las familias; esto consiste en un trabajo conjunto entre los miembros del hogar beneficiado, Water For People y la Alcaldía.
“La familia pone el cuarto del baño y nosotros, y el Gobierno municipal, los accesorios”, indicó el representante al referirse a un baño convencional. “Un baño con su inodoro, ducha y tanque”.
La segunda propuesta se basa en “el trabajo de gestión integral de recursos hídricos para el abastecimiento de agua” en el sector.
Agua, un privilegio para pocos
La intermitencia del agua se ha convertido en algo normal para el sector rural, lastimosamente, esto acarrea en el pesar de las mujeres, pues en su mayoría ellas son las encargadas de dotar este suministro.
El segundo problema de inequidad que identificaron los representantes fue, justamente, a inicios y durante la pandemia del COVID-19.
El lavarse las manos, algo tan simple como eso, para el sector rural fue casi imposible pues muchas comunidades en el país aún carecen de este líquido.
“Mientras los medios decían lávate las manos, con agua o con alcohol, eso era un hecho tan simple pero imposible para una familia en el área rural, poderse lavar, secarse. Eso ha generado otra brecha de inequidad”, aseguró Oporto.
Water For People o en su significado en español Agua para el pueblo, es una organización mundial que trabaja en nueve países para abordar la crisis mundial del agua y equipar a las comunidades para un acceso duradero, así como para el saneamiento básico.







