Al cumplirse los ocho meses del conflicto bélico en Ucrania, tras la invasión de los ejércitos rusos, no hay en el horizonte una posible solución, mientras todo el continente europeo va camino a un inevitable estancamiento económico.
Los economistas Gabriel Loza, Horts Grebe y Lourdes Montero, analizaron y compartieron criterios sobre el futuro de la economía mundial y nacional en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón Plus.
Con un gráfico de apoyo sobre el crecimiento económico de Europa en 2022 y en 2023, con información del Fondo Monetario Internacional (FMI) Gabriel Loza dijo que si este año se puso complicado, al año será peor todavía.
Según el FMI, Europa terminará este 2022 con un 2,6% de crecimiento, mientras que para 2023 el cálculo es de 0,6%, es decir un virtual estancamiento que, con el tiempo puede extenderse a otras zonas del mundo.
“Estamos hablando de un estancamiento, donde la población de las potencias mundiales, como Alemania, apenas tendrán acceso a la energía, y una energía muy cara”, dijo.
En 2023 potencias como Alemania presentarán un decrecimiento de -0,3%, Italia lo propio con -0,2% y Francia con 0,7%, producto de una guerra que no tiene fecha límite, pero que tiende a postergarse hasta el próximo 2023.
Por su parte, Host Grebe explicó que la guerra en Ucrania no tiene fecha límite, al contrario, dijo que podría extender más por el invierno en Europa y que, por tanto, la crisis global también se extenderá.
“La guerra va a ser hasta el próximo año, por lo menos, y no solo está en juego la economía, sino la geopolítica, estamos en una época de grandes cambios en términos geopolíticos”, afirmó.
Explicó que son dos los factores que se deben analizar en este momento en Europa, el primero tiene que ver con la energía, porque en invierno el consumo aumentará y obligará a racionar la oferta. También preocupa las fisuras que surgieron al interior de los países europeos con relación a la guerra.
Para Lourdes Montero los que más sufren son los sectores más vulnerables, con la escasez de alimentos, con la postergación de sus gastos y el racionamiento de la energía en Europa, algo que no pasaba antes.
“Van a tener que asumir medidas de guerra”, dijo.
Si bien es la población la que más sufre por el conflicto bélico, el otro factor determinante que está en cuestión es la gobernanza en el mundo entero, pues las actuales instancias como la Unión Europea, entre otros, están fuertemente cuestionado por el actual conflicto bélico, dijo.
“Y eso genera más incertidumbre con relación a lo que viene”, añadió Montero a tiempo de explicar que este fenómeno se está extendiendo peligrosamente por otras zonas del mundo que pronto, podrían verse en una situación parecida a la que vive hoy en día Europa.

