La junta birmana sentenció este viernes a la exlíder civil Aung San Suu Kyi a tres años más de prisión por fraude electoral, durante un proceso denunciado como político por la comunidad internacional.
Esta enésima sentencia va acompañada de trabajos forzados, indicó a la AFP una fuente cercana al caso, según la cual la exdirigente, de 77 años, apareció en buen estado de salud en el tribunal.
Acusada de múltiples delitos por la junta que asumió el poder con el golpe de Estado de febrero de 2021, ahora debe cumplir 20 años de prisión, pero podría pasar más de 120 años en la cárcel.
Sus abogados apelarán la decisión, agregó la fuente.
El ejército justificó su golpe de Estado asegurando que había descubierto más de 11 millones de irregularidades durante las elecciones legislativas de noviembre de 2020, ganadas holgadamente por la Liga Nacional por la Democracia (LND) de Aung San Suu Kyi.
Los observadores internacionales, en cambio, indicaron que los comicios habían sido «globalmente libres y justos».
El expresidente Win Myint, que fue juzgado por los mismos cargos, también fue condenado a tres años de prisión, indicó la fuente.
«No veo a Suu Kyi yendo a un campo de trabajo», dijo el analista político David Mathieson. «No se puede excluir la existencia de un acto de violencia o tortura, y Suu Kyi es la enemiga jurada que la junta quiere humillar y erradicar para siempre», aseguró.
Antes de esta sentencia, la líder depuesta, premio Nobel de la Paz en 1991, ya cumplía una condena de 17 años de prisión por una serie de cargos especialmente vinculados con supuesta corrupción.
(02/09/2022)







