Cuando todo hacer ver que el avance del contrabando no tiene límites y los esfuerzos que realiza el Estado frente a este flagelo no alcanzan, los empresarios y economistas piden que otros sectores asuman su responsabilidad y se unan a esta lucha.
“Tenemos que ser claros, el Gobierno hace una labor interesante, pero esto es una labor de todos los bolivianos. Por eso pedimos la incorporación de otros actores”, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Pablo Camacho.
El empresario participó en una mesa de economistas en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
Responsabilidad
Explicó que cuando el contrabando entra a las ciudades del país, nadie se hace responsable, y es en las calles y mercados donde este ilícito negocio se legaliza.
“Los gobiernos municipales se hacen a los locos, el contrabando se legaliza en las calles; por eso es importante que se definan, pues todos deberíamos ser parte de esta lucha”, afirmó Camacho en el diálogo que compartió con los economistas Horst Grebe y Gabriel Loza.
Violencia
Precisamente, para Grebe, economista y columnista de La Razón, el contrabando está incrementado peligrosamente su actividad y la violencia con la que actúa, por ejemplo, con el uso de armas en las fronteras.
“El Estado tiene que afinar sus políticas de control”, señaló el economista, que coincidió con el pedido de Camacho de que más instancias de la sociedad civil y del Estado se sumen a esta lucha.
“Tiene que haber un enfoque de varios sectores del Estado, Gobierno, comercio, empresas, entes subnacionales, todos deben estar involucrados”, dijo Grebe.
Planificación
El también economista y columnista de La Razón Gabriel Loza sugirió que, para hacer una mejor planificación de esta lucha, se trabaje en estudios que se aproximen a los impactos que genera este ilegal negocio.
En sal ser una actividad ‘economía subterránea’, es difícil identificar datos precisos.
“El contrabando está en lo que se llama ‘economía subterránea’, es decir, no está registrada, y por eso hay cifras de todo lado, pero hay que hacer un esfuerzo y tratar de tener una sola estimación y medir un solo impacto”, dijo.
Consideró que el contrabando afecta a la producción nacional, aunque admitió que “beneficia” al consumo. Pero el «problema de fondo» es el tipo de cambio, incluso los impuestos, apuntó.

