Estados Unidos anunció este miércoles la acusación contra tres piratas informáticos iraníes que atacaron a cientos de entidades de varios países. Un hospital de niños y un centro de atención a víctimas de violencia doméstica son algunas de ellas.
Mansour Ahmadi, Ahmad Khatibi Aghda y Amir Hossein Nickaein fueron acusados de realizar ciberataques en Estados Unidos, Reino Unido, Israel y Rusia, pero también dentro de Irán, según los documentos judiciales.
Los documentos no mencionan ningún vínculo con el gobierno iraní. Mientras que el FBI sostiene que el fin de esos ataques realizados entre octubre de 2020 y agosto de 2022 era el del enriquecimiento personal.
Los departamentos de Estado y del Tesoro sostienen empero que son parte de un grupo de piratas informáticos «afiliados a los Guardianes de la Revolución», el poderoso ejército ideológico iraní.
En sendos comunicados, ambos departamentos anunciaron sanciones para el trío, así como para otros siete iraníes y dos empresas de ese país.
El departamento de Estado ofreció una recompensa de $us 10 millones por información que permita ubicarlos.
«Esto muestra nuestra determinación de impedir todo ataque cibernético extorsivo contra nuestras infraestructuras», dijo el secretario de Estado Antony Blinken.
Los tres estarían en Irán, según un funcionario que pidió no ser identificado.







