Amnistía Internacional (AI) ha mostrado su preocupación por las condiciones en prisión del opositor ruso Alexei Navalni, donde está recibiendo un trato «cruel, inhumano y degradante» por parte de las autoridades penitenciarias rusas.
Según ha denunciado la directora de AI para Europa Oriental y Asia Central, Marie Struthers, Rusia lleva acabo «esfuerzos repetidos» para aislar a Navalni, pues el resto de presos tiene prohibido hablar con él e incluso mirarle.
«A Aleksei Navalni no se le permiten reuniones confidenciales con su abogado. Su salud y bienestar están en grave riesgo, y esto equivale a un trato cruel, inhumano o degradante», ha alertado Struthers, según informa la propia organización.
Así pues, Amnistía Internacional ha acusado a las autoridades penitenciarias rusas de hacer uso de «métodos crueles» con el fin de «tratar de quebrantar el espíritu» de Navalni y haciendo que su estancia en prisión sea «insoportable, humillante y deshumanizadora».
«Exigimos la liberación inmediata e incondicional del preso de conciencia Aleksei Navalni y la rendición de cuentas de todos los responsables de su encarcelamiento ilegal y malos tratos», ha concluido Struthers.
Las autoridades rusas renovaron la semana pasada por cuarta ocasión el régimen de aislamiento de Navalni, quien fue condenado a pasar otros quince días en una celda en solitario en el centro penitenciario de Melejovo, ubicado a unos 260 kilómetros al norte de la capital, Moscú.
La Justicia rusa confirmó a finales de mayo la condena de nueve años de cárcel contra el opositor, acusado de fraude y desacato, lo que implica no sólo ampliar su tiempo en prisión sino también un endurecimiento de las condiciones de reclusión, que ya estará sometido a un régimen más estricto.







