Carlos Romero denunció la existencia de una estrategia para desprestigiar a exautoridades dentro del MAS y apuntó al Ministerio de Gobierno, la cartera de Eduardo Del Castillo, con quien mantiene una disputa verbal desde hace varias semanas.
El exministro dio a conocer una supuesta carta enviada al presidente Evo Morales el 14 de febrero de 2019, firmada por Miguel Ángel Salazar Yavi, nombre usado en Bolivia por el narcotraficante argentino José Miguel Farfán, en la que revelaba supuestos aportes a la campaña de Carlos Romero y Rolando Borda, candidatos a senador y gobernador, en 2014 y 2015, respectivamente.
En la supuesta misiva, el narcotraficante pide a Evo Morales que evite su extradición en honor a sus aportes al partido y acusa al entonces ministro Carlos Romero de chantajearlo con un pago de un millón de dólares para quedar libre.
Romero, acudiendo a archivos hemerográficos, recordó que Farfán fue detenido el 13 de febrero, y al día siguiente, entregado a la Gendarmería argentina en frontera. «Un proceso de extradición implica varios aspectos jurídicos que tardan varios meses. Yo decidí ser más práctico y debido a la gran cantidad de denuncias que tenía en su país, lo deportamos», explicó Romero.
Asimismo, mostró la diferencia entre la firma de la carta que considera apócrifa y la de varios procesos legales que se le seguía a Farfán en Bolivia, pero con el nombre de Miguel Salazar Yavi. «Tenía diferentes acusaciones en Bolivia por estafa, violencia e incluso un divorcio. Por tanto, su firma está en varios actuados. Si comparamos, no tiene nada que ver su firma legal con la de la supuesta carta», explicó.
Enfáticamente, Romero indicó que nunca conoció a Farfán o Salazar y atribuyó la denuncia de Cuéllar a un invento desesperado de la gente que no quiere responder la protección al narcotráfico”, sin dar nombres. No obstante, aseguró que no es la primera vez que sucede y adelantó que presentará más pruebas hasta poner en evidencia todo un esquema que actúa detrás de estas «falsas denuncias».
Cuéllar había presentado en junio una misiva en la que el vicepresidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Gerardo García, supuestamente agradecía a Salazar sus contribuciones. La propia dirigencia del MAS salió a desmentir la veracidad de dicha carta. El martes pasado, Cuéllar insistió en la existencia de otra carta aún más comprometedora sobre los supuesto aportes del narcotráfico al partido de gobierno. Romero se le adelantó para desacreditar nuevamente la veracidad de la denuncia, antes que el diputado cruceño la dé a conocer.
No obstante, tras algunas consultas de la prensa, respondió que sí creía que el Ministerio de Gobierno podría estar detrás de toda esta estrategia.







