El ombligo, esa marca que le recuerda al ser humano que tiene una conexión con su madre, con la familia y con el resto de los humanos. Esta idea de un lazo roto que permanece da pie a la exploración de la artista visual y diseñadora Alejandra Dorado Cámara, quien aprovecha estas ideas para hablar sobre las familias, sobre el entorno doméstico —tanto desde lo conceptual hasta en el uso de técnicas y formatos—, las malformaciones y su entorno social e incluso de antropofagia. Ombligo común es el nombre de la exposición que se exhibe en la galería Puro (calle Enrique Peñaranda 1034, San Miguel, en La Paz).
“La muestra se llama Ombligo común porque habla de las conexiones físicas o espirituales entre hermanos, no solamente de sangre. Comencé esta serie pensando en mi hermana, tuve una hermana cuando yo tenía un año y medio, pero ella murió a los ocho meses de nacida y no la conocí, o no me acuerdo. En la exposición hablo de ese lazo que nos une como familia, de los hermanos siameses, el hermano que se come al otro en el útero, y con esto hago cita a la antropofagia en el arte y la apropiación de culturas. En mi caso, tomo fotografías antiguas de otras familias que no conozco, les hago mutaciones digitales y las imprimo en diferentes medios”, explica la creadora cochabambina.
La exhibición está conformada por piezas diversas. Están las siete obras con sublimado y acrílico sobre tela, de 80 x 80 cm; los nueve retablos impresos sobre madera con láser, a manera de las imágenes de santos; los 10 dibujos pequeños en lápiz grafito, que se complementan con tinta china o sangre. “También están dos ‘ropitas’ de bebé tejidas con mutaciones (un buzo con tres piernas y vestidito con dos cabezas) y mis ‘jardines literarios’ que son libros antiguos que tienen plantas dentro y animalitos”, describe la artista.
La obra de Dorado —titulada en Bellas Artes en la Universidad ARCIS de Arte y Ciencias Sociales en Santiago de Chile— se desarrolla sobre todo en la técnica del collage digital. Creadora del taller de artes visuales La caja verde para jóvenes ciegos y su marca de ropa de diseño Santita, forma parte del colectivo femenino de collagistas Mujer Tijera.
La exposición permanecerá abierta en Puro hasta el 13 de agosto.







