La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia (Acnudh) expresó este jueves su preocupación por el uso excesivo de la fuerza policial, en los choques con cocaleros esta semana en La Paz que dejaron 24 detenidos y 11 contusos.
La oficina internacional señaló en Twitter que la «violencia en conflicto cocalero exige acción constructiva de las autoridades, respetando (el) derecho a protesta pacífica».
Además de que «preocupan uso excesivo de fuerza y exhibición pública de detenidos, contrarios a obligaciones (de) DDHH» y consideró que «el diálogo respetuoso es el camino para buscar soluciones».
La ciudad de La Paz, sede de gobierno de Bolivia, es escenario desde el lunes de la semana pasada de choques callejeros entre policías y campesinos del sindicato cocalero de Adepcoca, opositor al gobierno de Luis Arce.
Este grupo rechaza el funcionamiento de otro mercado paralelo para la comercialización de la milenaria planta y que es afín al oficialismo.
La disputa entre los dos sectores es por el control de la comercialización la hoja de coca que -según cifras de la ONU- mueve unos 173 millones de dólares al año.
Los choques del pasado lunes dejaron 24 heridos y 11 «policontusos», según datos del Ministerio de Gobierno (Interior) y de la estatal Defensoría del Pueblo.
El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, mostró los detenidos a la prensa y los acusó también del uso de explosivos de baja potencia, llamados en Bolivia fulminantes de dinamita.
Un cocalero que el lunes quedó herido de gravedad cuando manipulaba dinamita permanece en terapia intensiva en un hospital de La Paz.
Los campesinos de Adepcoca dijeron que continuarán sus protestas, hasta el cierre del mercado paralelo de la coca, mientras el gobierno ha llamado a los dos sectores al diálogo, sin éxito.







