El grupo masculino surcoreano de K-pop BTS aprovechó este martes una visita a la Casa Blanca, invitado por el presidente Joe Biden, para denunciar el racismo contra personas de origen asiático en Estados Unidos.
El cantante Park Ji-min, más conocido como Jimin, dijo que el grupo está «devastado por la reciente oleada de delitos de odio» contra personas de origen asiático, según un traductor.
Otro miembro, Suga, hizo un llamamiento a la tolerancia. «No está mal ser diferente. Creo que la igualdad comienza cuando nos abrimos y aceptamos todas nuestras diferencias», afirmó en el estrado de la sala de prensa de la Casa Blanca, que estaba abarrotada.
Biden les invitó para hablar con ellos “de la inclusión y la representación” de las personas asiáticas y de los delitos racistas y la discriminación contra esa comunidad, según la Casa Blanca.
La Casa Blanca elogió a los miembros de BTS como «embajadores de la juventud que difunden un mensaje de esperanza y positividad en todo el mundo».
En 2021 registraron ingresos anuales récord de más de 1.000 millones de dólares, gracias al contenido en línea y las ventas de álbumes.
Biden, de 79 años, se ha acercado a jóvenes famosos y personas influyentes en las redes de internet para tratar de inyectar algo de glamour a los mensajes de su equipo sobre temas sociales y de salud.







