Con la participación de 76 fraternidades, la entrada en honor a Jesús del Gran Poder regresará este 2022 a las calles paceñas, tras dos años a causa de la pandemia del COVID-19. Será además la oportunidad de celebrar su inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el 11 de diciembre de 2019.
La Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder (ACFGP) congrega aproximadamente a unas 70.000 personas, quienes bailan no solo en la emblemática morenada, sino en otras especialidades como caporales, diablada, tinku, llamerada, kullawada, saya, pujllay, waca waca y otros.
En 1974, la fiesta de ch’ijini ingresó al centro paceño
Uno de momentos emblemáticos para la festividad de Jesús del Gran Poder es 1974, año en que se dio permiso a las fraternidades para ingresar al centro paceño: El Prado. Antes, la fiesta se celebraba solo en la periferia.
En ese entonces el presidente del país era Hugo Banzer Suárez, quien en busca de apoyo popular aprobó esta medida que no fue vista con buenos ojos por todos, se escribieron áridos artículos en contra del ingreso de los bailarines al centro y las autoridades del Tránsito y la Alcaldía se opusieron hasta el último momento, señaló el investigador Cárdenas, coautor con Rosana Barragán del libro Gran Poder. La Morenada.
Esa década brillaron también las chinas morenas, figuras trans del folklore, una de ellas, le habría dado un beso en la mejilla a Banzer. Con el paso de los años la presencia de las mujeres se hizo protagónica.







