El origen del conflicto entre Israel y Palestina tiene sus raíces históricas en lo sucedido a finales del siglo XIX en ese territorio. Sus causas no manan de la religión, sino de la colonización llevada a cabo por el movimiento sionista.
El sionismo es una doctrina a la vez que un proyecto político, nacionalista e intrínsecamente colonial.
Tras años de conflictos entre Israel y Palestina, la guerra se inició el 7 de octubre, con una incursión de milicianos islamistas que mataron a unas 1.170 personas en el sur de Israel y secuestraron a unas 250.
Al día siguiente, el 8 de octubre de ese mismo año, el gobierno israelí declaró el estado de guerra, aprobando cortar los suministros de electricidad, combustible y bienes a Gaza, y evacuando las localidades cercanas a la Franja.
A más de siete meses, el conflicto armado continúa; la destrucción de infraestructura y las muertes de hombres, mujeres y niños no paran. Distintos países y hasta organismos internacionales han calificado los ataques de Israel contra Palestina como un genocidio.
En las últimas semanas, se conoció el ataque a Rafah, una ciudad de la Franja de Gaza que acogía a refugiados, donde se reportaron cientos de muertos. La ciudad palestina ha sido, desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamás, un centro de refugio para la población civil y una vía de entrada de ayuda humanitaria.
La ofensiva lanzada por Israel contra la Franja de Gaza ha dejado hasta el momento más de 35.800 muertos, principalmente civiles. Todos los días suben las cifras de fallecidos.
El embajador de Palestina en Bolivia, Mahmoud Elalwani, y el exministro César Navarro estuvieron en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, para manifestar sus posiciones acerca del conflicto.
Elalwani afirmó, a propósito del Día de la Madre Boliviana, que las madres palestinas hoy lloran “con todas las lágrimas” por las pérdidas de sus hijos y esposos. “Es un genocidio que no tiene justificación”.
“Es un genocidio bien planeado desde 2017. La ideología sionista se trata de liquidar al pueblo palestina para que Israel se quede con el territorio”, reveló.
Denunció que, hasta la fecha, el 65% de las viviendas están completamente destruidas, incluyendo hospitales e infraestructura, colegios y, de hecho, ya no queda ni una sola universidad, ni bibliotecas.
“Las tres iglesias que había en Gaza están destruidas”, lamentó.
Según el embajador, desde octubre hasta hoy, se han registrado más 36.000 muertos, del total 14.100 son niños. También existen 9.100 rehenes palestinos en territorio israelí y se reportó el fallecimiento de 133 periodistas de distintas nacionalidades que cubrían el conflicto armado. “Muchos periodistas han dado la vida para mostrar la verdad”.
“Quieren liquidar la vida para que los sobrevivientes del genocidio emigren y se queden con el territorio. El plan de 1948 es liquidar la población palestina”, denunció.
Recordó que desde 1947, después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), comenzaron los ataques para reclamar el territorio. “El ejercito inglés entregó el territorio palestino a las milicias sionistas. Así nació Israel (el 14 de mayo de 1948)”.
Cuestionó que el gobierno israelí intente arrebatar el territorio a la población palestina. “Los palestinos siempre recibieron a los pobres judíos. Es la ideología del sionismo que viene de los judíos con ideas colonialistas con el imperio en turno para servir”.
En concordancia, el exministro y analista César Navarro, en su rol de militante de la causa palestina, aseguró que se trata de un control territorial, por parte de Estados Unidos, con intereses económicos y características geopolíticas. “No es un simple hecho, es una planificación sistemática”.
Denunció que Palestina se está enfrentando a Israel, cuyo país es uno de los 10 productores mundiales de armas, que además recibe el apoyo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.
“Es un hecho criminal muy fuerte”, sentenció.
Sin embargo, destacó las manifestaciones que se están suscitando en diversos países del mundo, incluso en Estados Unidos, donde estudiantes de universidad han salido a pedir alto al fuego de los ataques de Israel.
“Hay hombres, mujeres y millones de personas en el planeta que tenemos una interpelación ética y moral a la forma criminal de cómo potencias capitalistas y fracciones ultraconservadoras están tratando al pueblo palestino”, sentenció.
Indicó que él junto a otros militantes pro-palestinos se están pronunciando contra “la masacre y el genocidio”, pero también contra las potencias mundiales que impulsan la carrera armamentista que ha asesinado a miles de niños.
“La forma criminal como están actuando representa una condena mundial”, dijo.
El embajador afirmó que también hay manifestaciones en Israel por parte de judíos que llevan carteles que dicen: “en mi nombre no matarás”, en una crítica a los actos del primer ministro, Benjamín Netanyahu.
El 24 de mayo, el máximo tribunal de la ONU ordenó a Israel detener su ofensiva en Rafah, en el sur de Gaza, un fallo histórico que probablemente acreciente la presión sobre Israel después de más de siete meses de guerra en el territorio palestino.
Israel debe “detener de inmediato su ofensiva militar y cualquier otra acción en la gobernación de Rafah que imponga a los palestinos de Gaza condiciones de vida que puedan provocar su destrucción física total o parcial”, dice el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
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