Según un artículo en el medio digital Periferia, una de las empresas expulsadas de la convocatoria de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) para evaluar nuevas técnicas extractivas de litio pretende mostrar una influencia en favor de firmas rusas en un proceso que no se trata de licitación ni de adjudicación, con el fin de “interrumpir” este proceso hacia la industrialización.
El artículo firmado por Federico Nacif responde a otro publicado en El País, de autoría de Isabella Cota, en el que se habla del hijo del presidente Luis Arce, al que se apunta de pretender favorecer a firmas rusas para la “adjudicación de contratos de explotación de litio. “Como suele suceder, estas acusaciones fueron presentadas sin fundamento ni prueba alguna y no tardaron en ser replicadas por buena parte de la prensa local y regional, reproduciendo en ese camino los mismos errores y la total falta de riguridad periodística”, indica Nacif.
“El único elemento que exhibe el artículo como prueba de la supuesta influencia es una fotografía con ‘personal de la rusa Uranium One’, sin fecha, ni lugar, ni nombres. Tampoco ofrece ningún elemento para explicar ni al menos describir las presuntas irregularidades del proceso de selección, al que por supuesto confunden con una licitación para explotar el salar”, continúa el artículo en el medio Periferia.
A la convocatoria internacional lanzada para evaluar nuevas técnicas extractivas respondieron 20 firmas, de las que ocho fueron seleccionadas para que realicen pruebas piloto de sus técnicas de desarrollo del litio. Dos fueron “expulsadas” del concurso, “simplemente por no cumplir con el plazo de entrega y la documentación requerida”.
Quedaron en carrera cuatro empresas chinas, una norteamericana y otra rusa. Según Nacif, la campaña de desprestigio contra la política del litio que impulsa Bolivia apunta a supuestos beneficios para Uranium One, “una empresa con probadas calificaciones para participar de la convocatoria, cuya única falta es provenir de Rusia en medio de la guerra contra la expansión de la OTAN hacia Ucrania”.
El artículo aclara también que el proyecto lanzado por YLB no tiene como fin la adjudicación o licitación de los yacimientos, porque la Ley de Minería y Metalúrgica aprobada en 2014 determina que “el litio y el potasio son ‘elementos estratégicos cuyo desarrollo se realizará por empresas públicas’”.

