El Corso de Corsos volvió a cautivar al público nacional y extranjero que se dio cita a la tradicional entrada del cierre del Carnaval en Cochabamba. Las principales avenidas del centro de esa ciudad fueron engalanadas desde la mañana con los coloridos trajes de los bailarines de diferentes comparsas, después de dos años de haberse suspendido esa manifestación cultural.
El alcalde Manfred Reyes Villa inauguró la actividad cerca de las 10.00, sin dejar de lado las recomendaciones de mantener activas las medidas de bioseguridad, para prevenir el incremento de contagios de COVID-19.
“Queremos cerrar con broche de oro el Carnaval, de lo que se trata es de cerrar con el Corso de Corsos. Lo más importante es que cumplamos todos, no solamente la Alcaldía, cumplamos con el protocolo de bioseguridad (…). Hagamos todos que sea un Carnaval seguro”, dijo la autoridad edil a los periodistas.
A diferencia de anteriores versiones, este año las comparsas de conscriptos y premilitares no participaron en el Corso de Corsos, pues la instrucción que están llevando adelante se desarrolla de manera virtual por las restricciones del COVID-19. Sin embargo, se prevé que más de 70 comparsas folklóricas participen de esa actividad carnavalera.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Productivo, Turismo y Cultura de la Alcaldía de Cochabamba, Mariela Jiménez, recordó que las dos versiones anteriores no se realizaron. En 2020 una mazamorra afectó al municipio de Tiquipaya por lo que las autoridades determinaron suspender la actividad en solidaridad con las familias damnificadas, mientras que en 2021 fue cancelada por la pandemia del coronavirus.
También informó que al menos 600 funcionarios municipales fueron desplegados para controlar que los danzarines porten su carnet de vacunación, además de cumplir con otras medidas de bioseguridad por el COVID-19.







