Tras 17 días de búsqueda, la Fiscalía confirmó la noche del miércoles que los restos hallados en los Yungas, La Paz, pertenecen al menor de 11 años Jamin Jarib Quispe Balderrama. El menor desapareció en medio de una travesía familiar por el Camino del Inca en los días de carnaval, lo que llevó a una búsqueda intensa por los sectores de Coroico y Caranavi.
“La autopsia legal ha determinado como causa de muerte asfixia mecánica por sumersión, en ese entendido ya se ha dispuesto la entrega del cuerpo a efectos de que la familia pueda disponer para el entierro correspondiente”, informó la fiscal del caso Dubraska Jordán, tras la autopsia en la morgue del Hospital de Clínicas.
Jordán detalló que por lo hallado en la autopsia legal se cree que Jamin cayó al río y se ahogó. “Se habría ahogado, eso en relación a que se ha evidenciado en el resto de los órganos unas pequeñas piedritas que han ingresado al organismo, pulmones y parte del corazón”, dijo.
El informe del médico forense hace referencia a que los huesos hallados y las piezas dentales coinciden con la estructura de un menor de 11 a 12 años, según explicó la Fiscal.
El padre del menor, Moisés Quispe Huayta, aseguró que, por rasgos y particularidades, el cuerpo es de Jamin y que se procederá al velorio respectivo. “Es un dolor que no va a terminar, es muy duro perder a un hijo”, aseveró ante los medios de comunicación.
La familia identificó al menor por la estructura de los dientes y el cráneo.
Según Jordán, conforme a las características del caso se puede establecer que fue un hecho fortuito.
Jamin Jarib Quispe Balderrama de 11 años desapareció el 28 de febrero en la comunidad el Chairo de Villa Esmeralda, en los Yungas, durante una caminata entre familiares y amigos que iniciaron por el Camino del Inca aprovechando el feriado por carnaval.
Jordán informó que se hará la pericia genética para confirmar que los restos pertenecen a Jamin Jarib, pese a que la familia lo reconoció.







