El gobernador de La Paz, Santos Quispe, cambió este viernes su postura inicial de no dar nada para la construcción de la doble vía Río Seco-Desaguadero y planteó aportar con el 5% de contraparte, mientras esa carretera internacional hacia Perú continúa bloqueada por choferes y comunarios desde hace una semana.
“Nosotros siempre estamos abiertos al diálogo; ayer nos hemos presentando donde el (Ministerio de Obras Públicas), pero nos han cerrado la puerta, pareciera que no quisiera arreglar el problema; pero nosotros estamos dispuestos a arreglar, estamos dando una propuesta del 5% (de contraparte)”, dijo Quispe.
La autoridad insistió que la administración departamental no tiene suficientes recursos como para aportar con el 20% de contraparte para la obra como el Gobierno quiere.
“Si damos el 20%, no nos va a alcanzar el dinero, por lo cual queremos hablar con el ministro (de Obras Públicas Edgar Montaño), le vamos a mostrar nuestros datos económicos”, afirmó.
Montaño respondió que escuchará la propuesta del Gobernador. “Lo vamos a recibir como siempre, como a todo boliviano con mucho respeto y cariño, (sin embargo) los convenios normalmente son 80-20, (…) pero le vamos a escuchar (al Gobernador) y nosotros vamos a decir para qué sirve el 20%”, señaló.
Además, el ministro aseguró que demostrará que la Gobernación tiene recursos económicos y que “no se va a afectar ni un solo centavo” de sus recursos con la obra que demandan los bloqueadores.
Hace dos días, la Gobernación, a través de un comunicado, aseguró que esa carretera “forma parte de la Red Vial Fundamental y, por lo tanto, es de competencia exclusiva del Gobierno central, que debe financiar el proyecto al 100%”.
La construcción de la vía hacia Perú demandará un financiamiento de $us 438 millones. El Gobierno quiere aportar el 80% y pide a la Gobernación dar el restante 20%.

