La dirigencia de Blooming cumplió y pagó la deuda con su ex jugador Rafael Barros, sin embargo, le surgen otros conflictos internos, uno de ellos entre sus mismos dirigentes, la deuda que reclamen por Iván Barbery y aún no reciben la autorización para habilitar jugadores.
En la nota buena está el arribo del brasileño Rafael Mollercke ‘Rafinha’ a quien esperan habilitar junto al resto de sus jugadores para el juego ante Wilstermann, aunque los abogados atienden otra demanda que puede causar más problemas.
A ello se suma la disputa entre el presidente de Blooming, Sebastián Peña, y la exvicepresidenta Jean Carla Terrazas, quien ya no pertenece al actual directorio.
Por su parte, Peña canceló la deuda de Rafael Barros y además gestionó el retorno de Rafinha –el jugador diferente de la temporada pasada-.
“Muy contento de estar acá en Santa Cruz, donde tengo muchos amigos. Para entrenar lo más rápido posible y ayudar al club. Tengo todo arreglado de manera verbal y renovaré por una temporada”, dijo Rafinha.
Empero, el otro problema que no daría lugar a la habilitación de refuerzos es el no pago de derechos de formación de Iván Barbery al club Juventud Unida de Argentina, además la FIFA realizó una llamada de atención a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) por haber inscrito al jugador señalado, en esas condiciones.
Los abogados de la institución cruceña analizan el caso para inscribir a sus nuevos jugadores y evitar la pesadilla de la primera fecha.
Blooming debutó ante Bolívar (0-7), esa derrota generó críticas en el Tahuichi Aguilera.







