La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, destacó este jueves como un «avance» hacia la justicia la condena a cadena perpetua de un excoronel de los servicios de inteligencia sirios por crímenes de lesa humanidad.
Este veredicto «sirve como un poderoso elemento disuasorio y ayudará a prevenir futuras atrocidades», dijo Bachelet en un comunicado.
El Alto Tribunal regional de Coblenza, al oeste de Alemania, declaró a Anwar Raslan, de 58 años, culpable de la muerte de al menos 27 prisioneros y de la tortura de miles de presos en un centro de detención secreto en Damasco, entre 2011 y 2012.
Víctimas y desertores
Para estos procesos, Alemania aplica el principio jurídico de competencia universal que permite a un Estado juzgar a los autores de los crímenes más graves, sea cual sea su nacionalidad o el lugar donde fueron cometidos.
En el juicio testimoniaron más de 80 personas, entre ellas 12 desertores. Las víctimas expusieron los maltratos que sufrieron, como descargas eléctricas, golpes con cables, etc.
Algunas, sin embargo, rechazaron comparecer o lo hicieron con el rostro cubierto o usando una peluca por miedo a represalias contra sus familiares todavía en Siria.
Y por primera vez se presentaron en un tribunal fotografías de «César», un exfotógrafo militar que filtró, poniendo en peligro su vida, más de 50.000 imágenes en las que se veían miles de detenidos abocados a la muerte.
«Espero que hayamos podido dar voz a aquellos no la tienen» en Siria, dijo a la AFP Wasim Mukdad, parte civil en el proceso.
«Quiero que se haga justicia, [pero no busco] venganza ni represalias», añadió.
Anwar Raslan, en detención provisional desde hace tres años, nunca escondió su pasado desde que encontró refugio en Berlín con su familia en 2014. Sus defensores no dejan de esgrimir que él mismo desertó en 2012 y trató de cuidar a los reclusos.
El conflicto en Siria ha causado cerca de 500.000 muertos y obligado a 6,6 millones de personas a huir del país.
La próxima semana se abre otro juicio en Alemania, en Fráncfort, sobre un exmédico de una prisión militar de Homs acusado de torturar a los reclusos.
(13/01/2022)






