Luego de la conclusión de la tercera fase de restauración de la Villa de París, en diciembre pasado, La Razón visitó el edificio patrimonial que incluirá un puente mirador como parte del proyecto de ampliación del Museo Nacional de Arte.
Desde 2010, cuando se inició el proceso de adquisición del edificio patrimonial, el trabajo de recuperación y restauración ha pasado por varias fases de las cuales puede evidenciarse el resultado.
La primera intervención (fase 1) se realizó entre 2012 y 2013, con la protección de cubiertas. La segunda fase se inició en 2015, con la habilitación de cuatro salas del primer patio de la Villa de París, y la tercera fase —que tuvo que ver con la restauración de elementos líticos y la pintura mural— se desarrolló este año.
En esta etapa se destaca el proyecto del puente mirador, que conectará el MNA y la Villa de París, como un nuevo espacio para que la población pueda apreciar la ciudad desde otro punto.
Según detalló el director del MNA, Iván Castellón, la primera fase consistió en arreglar la estructura del edificio, “porque había partes que se estaban cayendo. Se han arreglado muros y techos principalmente. Mientras que en la segunda fase se habilitaron las salas de exposición”.
Así también, en la tercera, la restauración comprendió principalmente los elementos líticos de la portada, arquerías, algunos pisos y pintura mural que data del siglo XVIII.
Antes de ser adquirido para la ampliación del MNA, esa construcción fue un populoso centro atestado de oficinas y áreas para la venta de comida rápida. “Es una prueba de cómo el edificio fue ocupado al máximo”, aseguró Castellón, sociólogo y artista plástico que asumió la dirección del museo en febrero del año pasado.
Al menos, 20 expertos trabajaron en cada fase de la recuperación y restauración. Se estima que, de todos los nuevos ambientes habilitados, al menos cinco serán destinados para salas de exposición.
A las obras se sumó la contratación de una empresa para organizar talleres de socialización sobre las obras de restauración para la sensibilización de la población, pero principalmente de profesionales del área.
Con los recursos de la tercera etapa se contrató a una arquitecta para la elaboración del diseño del puente mirador, cuyo objetivo es unir a los dos edificios patrimoniales. “En el Patio de Cristal hay dos pasillos que deben desembocar en la parte superior de la Villa de París. Será un puente que además será un mirador para que la gente pueda apreciar la ciudad”, agregó el responsable.
A la fecha se cuenta con un perfil de proyecto que está siendo trabajado por técnicos de la Unidad de Infraestructura de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB). Luego de la entrega del proyecto a diseño final, en febrero o marzo, se convocará a la presentación de propuestas para el inicio de la obra.
Inversión.
Se tiene previsto que la cuarta, y última, fase active su desarrollo en abril o mayo. Para ello ya se tiene asegurado el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la FCBCB.
El presupuesto ejecutado en la primera fase fue de Bs 2.575.692; la segunda constó de Bs 2.268.085 y la tercera, de Bs 1.286.554. El estimado el la última etapa es de Bs 3.696.855. Así, la inversión total alcanzará a Bs 10.587.681.







