CH’ENKO TOTAL
Este próximo 8 de abril vuelvo a tocar en vivo y en directo en Cochabamba. Son tres años sin tener este contacto con el público de la Llajta y con los amigos músicos que participan en el evento, amigos del alma que enriquecen mi escenario. El lugar es ideal, el Mesón del Cantor, de Yuri Ortuño, un café concert con excelente escenario, luces y sonido. La última vez que toqué en ese escenario fue en septiembre de 2018, celebraba mi cumpleaños 58. Estoy brotando de otro concierto mágico, el que dimos con el cantante y cantautor David Portillo en el Teatro Nuna de La Paz el 17 y 18 de marzo, fue un concierto intenso bajo el título caliente de Como manda el corazón, la presencia de la gente fue muy importante en este evento que nos llenó de energía. El escenario me llama.
El asunto es que este viernes el evento es absolutamente diferente, nuevos músicos, otro repertorio, nuevos invitados. Qué difícil montar todo de nuevo… otra vez ensayos, cuadrar horas, salas, y todavía se me ocurre —a la vejez, viruela— tocar con guitarra eléctrica, lo que complica todo aún más. Sin embargo, se vuelve un desafío refrescante tocar con Ramoncito Rocha en guitarras, Mauricio Cardona en batería y el Inti Medina en bajo y contrabajo. Los jóvenes tienen 30 años, son compañeros del mismo curso del Instituto Laredo de Cochabamba y los tres se fueron a estudiar música a Buenos Aires, tres jóvenes talentosos muy profesionales. En cuanto a los solistas invitados, acabamos de ensayar con la cantante Fabiana Fiorilo, muy segura, expresiva, estudiosa, haremos una nueva versión de Ego, extraña canción que salió una noche de soledades en Quito y que tiene dos versiones potentes con Efecto Mandarina, en vivo, en el Teatro Municipal en julio de 2017 y con Diana Azero y la Orquesta Sinfónica Nacional en octubre de 2018, arreglo de Javier Parrado, ahora se viene la tercerita con esta versión cochala. Con Chelo Arias cantaremos juntos La histórica, que creo que debería ser grabada, es de alto vuelo y sensibilidad esta versión. Chelito Arias es un hermano del alma con una voz segura, dulce y afinada, además de ser un cantautor muy interesante. Estrenaremos una nueva canción, es una décima, se llama Décima vez, y esto también es refrescante. Yalo Cuéllar me dará su apoyo entrañable cantando juntos la Chacarera paceña que compuso y donde aparezco en la letra. Aproveché para pedirle que toquemos El Barrilito, un gato de 1958 de mi abuelo Andrés Chazarreta al que le puse letra en la pandemia y grabé en el último CD 60A. En cuanto al anfitrión, Yuri Ortuño, le cascaremos la cueca Ingratitud, que le queda muy bien a su voz expresiva.
Novedades hay. Acabo de llegar a la Llajta y debo volver a La Paz. Me terminan de comunicar que soy uno de los ganadores del Premio Eduardo Abaroa en la categoría cantautor y que debo participar en el acto de premiación este miércoles. “Qué pasa, pues, dejá paso a la juventud”, me putea Don Enredoncio. La verdad, es la primera vez que participo en un concurso, me animó mi amigo el cantautor Segalez. Una tardecita del año pasado en un dos por tres remitimos nuestras canciones vía digital a la página web del concurso nacional. Ganamos los dos, él con mejor canción infantil. Es una buena noticia, el Premio Eduardo Abaroa en su novena versión es una institución, un fondo concursable que alienta a los artistas, es la primera vez que una canción me va a dar un dinerito que tengo que hacer estirar como saliva.
Otra novedad es que estamos con David Portillo en Oruro con el concierto Como manda el corazón, es el 28 de abril, en el Café Concert Latitud. En mayo estaremos en el Cine 6 de Agosto, los días 20 y 21 de mayo, cantándole a las mamás con Los Bolitas, el Papirris Kinder y músicos invitados. Estamos tratando de grabar imágenes de todos estos eventos, pues el videasta alteño Erick Pachacuti desea hacer un documental sobre los últimos conciertos del Papirri que esperamos sean varios, todavía. ¿Una novedad más, caserita? Claro. Parece que saldrá el DVD de El Papirri Sinfónico, grabado en vivo en octubre de 2018 con la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección del maestro Weimar Arancibia. Pero esto merece una crónica aparte. Si pues casera, hay que tocar, mientras nos dé el cuero y no aparezca otra vez el virus cabrón en su versión 4.0.
(*) El Papirri: personaje de la Pérez, también es Manuel Monroy Chazarreta







