El diputado de Comunidad Ciudadana (CC) Enrique Urquidi aseguró este viernes que la condición para analizar la aprobación o no de un juicio de responsabilidades a la expresidenta Jeanine Áñez es que primero se genere la reforma judicial.
“Hemos hecho dos propuestas para comenzar la reforma del sistema judicial, sabemos y estamos conscientes de que es un tema complejo que hay que tomarlo realmente con mucha responsabilidad, pero creemos que el paso inicial debe ser el cambio de las cabezas del Órgano Judicial”, dijo en entrevista con la transmisión digital de La Razón Radio.
Explicó que el Gobierno nacional, mediante el Ministerio de Justicia, es el responsable de que ese proceso de reforma no se quede solo en discurso.
“Lo que nosotros esperamos es que esta necesidad urgente de reforma judicial no haga agua, no se dilate nuevamente, porque es una tarea urgente que se debe encarar (…), es multidimensional el tema de la justicia y no terminamos de tener una ruta crítica de cuáles van a ser los pasos”, advirtió.
Cuatro juicios de responsabilidades contra la expresidenta transitoria deben ser analizados en la Comisión Mixta de Justicia de la Asamblea Legislativa.
Áñez y excomandantes militares de 2019 son enjuiciados por los delitos de resoluciones contrarias a la Constitución Política del Estado y las leyes e incumplimiento de deberes, por la toma de la Presidencia del Senado, que luego le permitió acceder a la Presidencia de Bolivia, sin cumplir los preceptos constitucionales y el Reglamento de Debates, según la Fiscalía.
De acuerdo con el Ministerio de Gobierno, la defensa de la expresidenta recurre de forma reiterativa a los argumentos en sentido de que le corresponde juicio de responsabilidades; que el Ministerio de Gobierno no tiene legitimación para acusar cuando uno de los implicados era Comando de la Policía y los hechos afectaron el orden interno y la seguridad nacional; que existió actividad procesal defectuosa; y que necesitaban más tiempo de investigación.
En noviembre de 2019, después de que Evo Morales renunció a la presidencia asediado por protestas cívicas de 21 días alentadas por denuncias de fraude electoral (luego puestas en duda), un motín policial y la sugerencia de las Fuerzas Armadas para que dimita, la entonces senadora Jeanine Áñez se declaró, primero, titular de la Cámara de Senadores y dos días después, presidenta del Estado.







