Desde que era niña, Natalia Guidi sentía un gran interés por la perfumería y cosmética, razón por la que preparaba sus propias “formulaciones”, que solía probar en sí misma, aunque reconoce entre risas que algunas experiencias no resultaban muy gratas.
Esa pasión se mantuvo con ella a medida que pasaban los años y fue uno de los motivos por los que decidió estudiar ingeniería química. Lo interesante es que ya estando en la universidad solía comentar que quería tener su propia empresa y producir cosméticos o perfumes, un anhelo del que muchos de sus compañeros se reían o no le creían. Incluso le decían que no tenía que aspirar a algo tan grande o que debía ser más “realista” y apuntar a graduarse lo más rápido posible para buscar algún trabajo estable. “Esto me demostró la enorme importancia de perseverar y ser fiel a una misma”, explica.
Así fue que años después, en 2018, nació su marca Blossom, palabra en inglés que significa florecer, enfocada en una flor pequeña, el cherry blossom, o la flor del cerezo.

“La idea de lanzar mi propia línea cosmética se originó por dos razones: la primera, debido a la falta de oportunidades laborales que existe en mi sector (química) por la insuficiencia de industrias químicas en el país; y la segunda, porque siempre quise tener mi propia empresa”.
Un año después, en 2019, afloró su empresa Prodinves (combinación de Producción e Investigación) con la idea de aportar al país y poder mostrar una faceta diferente de lo que comúnmente se conoce como industria química.
“Bajo ese concepto, mezclamos la idea de producción e investigación científica para así poder brindar servicios, transformar materia prima y ofertar productos con valor agregado localmente”.
Actualmente, la empresa Prodinves sigue lanzando productos de cuidado personal y cosméticos, además de brindar servicios de formulación tercerizada. Después de casi cuatro años, ya cuenta con su propio laboratorio.

Esta empresa, que está en el rubro de bienestar y salud y cuyos socios principales son Natalia y su esposo, abarca por el momento cosmética y productos de cuidado personal. También ofrece el servicio de desarrollo de productos cosméticos exclusivos para spas y otras instituciones.
La variedad de productos que abarca esta marca son limpiadores, tónicos, cremas, geles, exfoliantes y sanitizadores. Para su elaboración usan insumos cosméticos y como ingredientes activos utilizan solamente materia prima que crece en el país. Estos pueden ser extractos de hojas, flores o frutos, con el objetivo de dar valor agregado a recursos nacionales, buscando potenciar y aprovechar sus propiedades cosmetológicas. De esta forma, Natalia aprovecha plantas como la cola de caballo, la wira wira o el eucalipto de formas que no se hacían antes.
“Con los productos se pueden crear diferentes rutinas para los diferentes tipos de piel. Desde rutinas básicas diarias hasta rutinas nocturnas anti-age”, resalta.

Una de las rutinas completas de las que más orgullosos están es la que crearon para contra el acné, que al mismo tiempo es también anti-edad. Incluye un cleanser de manzanilla para limpiar el rostro todos los días, pues no contiene surfactantes que pueden irritar los granitos; un tónico de cola de caballo para completar la limpieza de la piel y remover los restos de sebo; una crema para contorno de ojos de wira wira con niacinamida para mejorar la textura de la piel; un gel de eucalipto para mantener la piel hidratada y libre de sebo, ya que no contiene ningún tipo de aceite, y una mascarilla de gel de aloe vera y pepino, que se mezclan en la palma de la mano para aplicar en la noche.
“Creemos que los bolivianos podemos lograr productos de gran calidad y con valor agregado que nada tengan que envidiar a los importados”, arenga Guidi, animando a otros profesionales a apostar por el país.







