En medio de las negociaciones con la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), la Cámara Nacional de Industrias (CNI) advirtió que cada punto porcentual de incremento que vaya a definirse representará “perder aproximadamente 10.000 fuentes de empleo” y la relentización de la reactivación económica.
El presidente de la CNI, Pablo Camacho, advirtió de los potenciales efectos en la economía de un incremento salarial en momentos en lo que Bolivia y el resto de economías empiezan un proceso de recuperación tras la crisis desatada por la pandemia del COVID-19.
“Un incremento salarial no hará otra cosa más que desincentivar la inversión, nos generará una asfixia. Como solo el 14%, hay otras cifras que hablan de un 17%, acceden a un empleo formal, hemos estimado –también- que de cada punto porcentual que se pudiese negociar y aceptar se perderán aproximadamente 10.000 empleos, es una cantidad crítica de bolivianos”, advirtió.
El pliego del ente matriz de los trabajadores demanda un incremento de 7% al salario básico y de 10% al mínimo nacional. La dirigencia cobista, a la cabeza del dirigente Juan Carlos Guarachi, y ministros de Estado iniciaron las negociaciones sobre el pliego laboral. Una comisión específica tratará el tema salarial.
Para el 1 de mayo, Día del Trabajador, se acostumbra anunciar el incremento que es definido en función de la inflación. El 2021 la inflación, subida de precios que incide en la pérdida adquisitiva del salario, llegó a 0,90%.
“Creemos que las condiciones internacionales y nacionales no justifican este posible incremento, estamos convencidos de que un posible incremento salarial lo único que va a afectar es la ralentización de la reactivación económica”, explicó el empresario.
Guarachi reiteró que este año debe darse un incremento salario y descartó que este tema sea resuelto de forma tripartita, como lo piden los empresarios.

