El ministerio ucraniano de Relaciones Exteriores pidió este jueves la creación de un corredor humanitario «urgente» para evacuar a los civiles de la gran acería de Azovstal, último reducto de resistencia en la ciudad portuaria de Mariúpol, asediada por las fuerzas rusas.
Los civiles, «refugiados en un gran número» en esta planta industrial, «no confían en las tropas» rusas, afirmó el ministerio en Twitter. «Es necesario un corredor humanitario urgente» con «garantías que la gente estará segura», añadió.
Casi desde el inicio del conflicto el 24 de febrero, Mariúpol fue uno de los lugares donde se concentró la ofensiva rusa.
Las autoridades locales temen la muerte de más de 20.000 personas en la localidad, debido a los bombardeos, pero también por la falta de agua, comida y electricidad.
El ejército ruso controla gran parte de la ciudad desde hace días e incluso permitió la entrada de algunos periodistas occidentales que pudieron contemplar sus calles devastadas.
Durante el asedio, las evacuaciones de civiles fueron raras y a menudo peligrosas. Aun así, el jueves, la viceprimera ministra ucraniana Irina Vereshchuk indicó que cuatro autobuses con civiles pudieron dejar la ciudad y se espera que otros salgan durante la jornada.
Por delante les espera un periplo de 200 km hasta Zaporiyia, salpicado por numerosos puntos de control en medio de una región inmersa en combates.
Desde finales de marzo, cuando Rusia retiró a sus tropas del norte y de los alrededores de Kiev, el este y el sur de Ucrania se han convertido en escenario principal de la guerra.
Las fuerzas rusas «mantienen sus disparos de artillería sobre toda la línea del frente», indicaron las autoridades ucranianas el jueves por la mañana.
(21/04/2022)







