La Misión en Bolivia de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) demandó una investigación sobre tortura y violaciones al debido proceso en el caso del extinto director del liquidado Fondo Indígena Marco Aramayo, además de sanciones contra los responsables y compensación para los familiares de la exautoridad.
En un comunicado, el organismo internacional se pronunció sobre las denuncias de vulneraciones a los derechos humanos de Aramayo, quien perdió la vida el martes a consecuencia de un paro cardiaco debido a su delicado estado de salud tras siete años de reclusión preventiva tras haber denunciado corrupción en lo que fue el Fondo Indígena.
“Las alegaciones de malos tratos y/o tortura, así como el incumplimiento por las autoridades penitenciarias de las obligaciones de atención en salud, deben ser investigadas exhaustiva e inmediatamente. También deben investigarse las eventuales irregularidades del aparato judicial y violaciones al debido proceso que se hayan cometido en este caso”, demandó el organismo.
Según la defensa del extinto Aramayo, la exautoridad tenía en su contra más de 250 procesos, aunque la Defensoría del Pueblo asegura que solo eran 88. El secretario de la Fiscalía General del Estado, Edwin Quispe, afirmó el miércoles que Aramayo tenía dos sentencias y 95 procesos, de los que 36 fueron cerrados y 59 están activos.
“Las personas responsables deben ser sancionadas, la familia compensada y se deben tomar medidas, como la reforma estructural de la Justicia, incluyendo el sistema penitenciario, para garantizar la no repetición de estos casos”, demandó la OACNUDH y anunció que hará seguimiento a la investigación de las denuncias.







