El mural titulado Madre Tierra, realizado por 150 artistas en 2017, fue retirado recientemente de la Casa de la Cultura. La actual administración de la Secretaría de Culturas y Turismo dice que la decisión es parte de la renovación que cada gestión hace.
Diseñada como parte del Encuentro Internacional de Muralismo 2017, la obra de siete metros por dos se encontraba en el quinto piso de la Casa de la Cultura Franz Tamayo (Av. Mariscal Santa Cruz esq. Potosí) y en las últimas semanas fue motivo de polémica.
En las redes sociales, algunos de los artistas que participaron en la realización del trabajo expresaron su molestia por tratarse del resultado de una actividad cultural importante del municipio.
Algunos creadores que prefirieron no identificarse informaron a La Razón que se alista una solicitud de “reposición inmediata del mural” a la Alcaldía.
“Es un tema de visión, de gestión, de cambios y renovación que se da en cualquier institución pública. Nosotros lo conservamos lo que vimos pertinente, alrededor de un año, y en esto se hizo la renovación conjuntamente con todos los ambientes de la Alcaldía, no sólo de la Secretaría de Culturas y Turismo”, dijo el responsable edil del área, Rodney Miranda.
REUBICACIÓN
Asimismo, el funcionario aseguró que “entiendo que a los artistas les debió molestar, pero todo cambia. Cuando venga un nuevo secretario, también tendrá otra visión. Cuando venga un nuevo alcalde vendrá con otra forma de hacer las cosas. Yo respeto lo que se hizo en la gestión pasada, entonces respeten lo que estamos haciendo en esta”. Agregó que actualmente se evalúa la reubicación de la obra.
“En su creación y elaboración participaron más de 120 artistas. El mural estaba hecho en la técnica de engobe, que es una tradición perdida”, dijo uno de los artistas a este medio de comunicación.
El trabajo fue el resultado del Encuentro Internacional de Ceramistas de 2017, que contó con artistas de Bolivia, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Colombia, Perú y Paraguay. Su proceso demandó ocho meses.
En La Paz hay solo otros cuatro murales cerámicos, pertenecientes a Gil Imaná, Ricardo Pérez Alcalá Lorgio Vaca y Raúl Lara.







