La pensión familiar que se forja en los espacios de Villa San Antonio, a pocos pasos del “Cruce”, es el sustento económico del Museo del Aparapita. Sin embargo, la Alcaldía cerró el lugar de venta gastronómica porque hay cables de electricidad que están expuestos, “no se ve bien”, por lo que el local fue clausurado sin fecha definida.
Elías Blanco Mamani, reconocido gestor cultural paceño, afirma que es muy probable que el museo no pueda permanecer abierto sin la ayuda económica que el espacio gastronómico otorgaba a la organización de eventos culturales, altamente valorados.
“Debemos pagar Internet, luz, agua y todo lo que corresponde para los servicios básicos para atender a quienes llegan al museo”.
“No nos llega nada de dinero para el museo. Sólo queremos que nos dejen tranquilos para trabajar por la cultura”, señaló.
Blanco Mamani es un reconocido gestor cultural. Su página web “Diccionario Cultural Boliviano” tiene más de 4.000 visitas.
También es el encargado de anunciar los natalicios de personalidades en el ámbito artístico/cultural.







